El fiscal General del Estado, Emiliano Rolón, y magistrados del Alto Paraná, no se sabe si estuvieron fiscales, se reunieron para una cena privada en un lujoso complejo de eventos propiedad del acusado por estafas, Davi Teixeira do Amaral, quien tiene fuertes vínculos políticos en la región y de ser financista de medios de comunicación. La Policía Nacional tuvo que desplegar un aparatoso sistema de seguridad para los comensales y evitar que “curiosos” se aproximen al local. Esto sucede mientras las fuerzas policiales y los fiscales están en el ojo de la tormenta por la tremenda inseguridad que existe en Ciudad del Este y alrededores.

Emiliano Rolón
Mientras la inseguridad azota al Alto Paraná, recursos del Estado fueron desviados para brindar seguridad VIP en un encuentro social realizado en la propiedad de un cuestionado empresario brasileño.
Todo el sistema de justicia paraguayo vuelve a quedar en el ojo de la tormenta, especialmente en la zona Este del país, tras revelarse un presunto uso discrecional y arbitrario de las fuerzas públicas, Policía Nacional en Alto Paraná.
El Fiscal General del Estado, Emiliano Rolón, junto a un grupo de magistrados, participó en una exclusiva cena privada en el lujoso complejo de eventos denominado «Villa Songhe», contando con un despliegue policial que, según críticos, debería estar destinado a la seguridad ciudadana, que está muy golpeada por la inseguridad en la región.
LA «VILLA SONGHE» DE UN ESTAFADOR
La cena tuvo lugar en el kilómetro 9 de Ciudad del Este, en la propiedad de Davi Teixeira do Amaral, un empresario brasileño señalado como presunto estafador. A pesar del carácter estrictamente privado de la reunión, cuyo motivo no ha sido aclarado, el perímetro contó con una fuerte cobertura de las fuerzas del orden.
Hasta el momento, se desconoce la identidad de los jueces y fiscales si estuvieron, que compartieron la cena con Rolón, pero la presencia de las máximas autoridades del Ministerio Público en la “villa” de un hombre con antecedentes genera un profundo ruido ético y jurídico.
DAVI TEIXEIRA Y SUS NEXOS POLÍTICOS
Davi Teixeira do Amaral no es un desconocido en la arena política del décimo departamento. Es sindicado como uno de los financistas de la campaña de la actual diputada cartista Bettina Aguilera.
Asimismo, se le vincula estrechamente con el exgobernador de Alto Paraná, Roberto González Vaesken, con quien se dejaba ver públicamente, incluso compartiendo viajes en la aeronave privada del brasileño. Estos vínculos refuerzan la tesis de una peligrosa cercanía entre el poder político, el dinero cuestionado y los encargados de impartir justicia.
«Mientras los barrios de Ciudad del Este y de todo el Alto Paraná claman por mayor presencia policial ante la ola de asaltos, los uniformados son utilizados como guardias privados de la élite judicial, en un complejo propiedad de un acusado de ser estafador.»
El contraste es alarmante. En una región donde la inseguridad es la principal preocupación de los ciudadanos, el Estado prioriza la custodia de un evento social de «alto vuelo».
Este nuevo episodio muestra que solo quienes tienen poder o dinero pueden tener seguridad, y que la Policía parece estar al servicio de unos pocos, a espaldas del reclamo ciudadano.











