Lo que debía ser una jornada solidaria para celebrar los diez años de la Comilona de Teletón en la Gobernación del Alto Paraná terminó convirtiéndose en una vidriera política, donde precandidatos a la intendencia y concejalías de Ciudad del Este aprovecharon el escenario para intentar posicionar sus figuras.
Entre ollas populares y actividades benéficas, la presencia de referentes partidarios fue notoria y constante de principio a fin, generando cuestionamientos por el uso de un evento solidario con fines proselitistas.
Uno de los más visibles fue Rigoberto Chamorro, identificado como el candidato impulsado por el gobernador César Landy Torres. Chamorro se mostró de forma insistente junto al jefe departamental en fotografías y recorridos, pese a no ocupar ningún cargo, en un intento evidente de instalar su imagen que, definitivamente, no logra prender.
A su vez, el precandidato de Colorado Añeteté, Gustavo Ovelar, también se sumó a la movida, buscando protagonismo en medio de una actividad que tenía como fin exclusivo la solidaridad.
En medio de esta exposición política, la organización de la Comilona quedó en evidencia por su falta de capacidad para contener o impedir este tipo de prácticas, permitiendo que el evento sea utilizado sin restricciones por actores partidarios. No se establecieron controles efectivos ni criterios claros que resguarden el carácter benéfico de la actividad.
La masiva presencia política terminó por ensuciar la jornada, generando críticas de asistentes que cuestionaron que una iniciativa solidaria haya sido utilizada como plataforma electoral anticipada, desdibujando el espíritu original de ayuda que caracteriza a la Comilona de Teletón.










