Son más de dos meses de indignante impunidad. El local de Biggie (Grupo Zuccolillo-ABC Color) ubicado en Campo Vía y Charagua en el Área 3, sigue arrojando su cloaca en la calle, generando contaminación. La comuna, a través de la División de Salubridad e Higiene, le notificó y le emplazó por 48 horas para solucionar el problema. Pasaron más de dos meses, y siguen tirando el agua servida en la vía pública. La denuncia fue cajoneada en la institución municipal.
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La División de Salubridad de la Municipalidad local, el 16 de marzo de 2026, intervino ante las constantes denuncias de los vecinos debido a que un local de la cadena de tiendas de conveniencia Biggie, ubicado en la intersección de la avenida Campo Vía y la calle Charagua, arroja de manera continua agua servida y cloacal directamente al pavimento pétreo.
A pesar de haber recibido una notificación formal para el cese inmediato de esta práctica contaminante, los responsables del comercio ignoraron la advertencia y persisten en la descarga contaminante.
El problema genera problemas a los vecinos y a otros ciudadanos, ya que las aguas residuales se acumulan sobre la calle Charagua, provocando olores nauseabundos, proliferación de mosquitos y un evidente peligro para la salud pública de los transeúntes y residentes de la zona.
Según fuentes técnicas de la comuna, el vertido de efluentes cloacales sin tratamiento previo no solo infringe las normativas ambientales y de salubridad vigentes, sino que además acelera el deterioro del pavimento asfáltico en dicho sector de la ciudad.
LA NOTIFICACIÓN

La intervención estuvo a cargo de la División de Salubridad e Higiene, dependiente de la Dirección de Gestión Medio Ambiente de la comuna. Según consta en el acta de notificación número 01, la fiscalizadora municipal Catalina González entregó el documento a una empleada del local, identificada como Catalina Ríos Benítez.
En dicho documento se establecía de manera taxativa la suspensión inmediata del vertido de aguas sucias a la calle, debido al foco de contaminación y los olores nauseabundos que afectan a los vecinos.
Sin embargo, la disposición fue ignorada, y el establecimiento continúa operando bajo las mismas condiciones irregulares.
Además del cese inmediato del vertido, la municipalidad otorgó a los responsables de Biggie un plazo de 48 horas para la presentación de los planos de tratamiento de efluentes (cloaca). Según fuentes municipales, este plazo ha expirado sin que la empresa haya regularizado su situación documental ni técnica.










