El ministro Rodrigo Nicora, titular del Ministerio de Justicia, dispuso este lunes el “Operativo Umbral 3.0”, con el traslado de 550 personas privadas de libertad, en calidad de condenadas, desde la Penitenciaría Nacional de Tacumbú a la Penitenciaría “Martín Mendoza”, ubicada en Emboscada.

Así también, con esta acción, se da continuidad al proceso de reordenamiento del sistema, en el marco del “Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria”. El objetivo principal es dar cumplimiento a los mandatos constitucionales que exigen la separación estricta entre personas procesadas y condenadas, convirtiendo progresivamente a la Penitenciaría de Tacumbú en un Centro Nacional de Prevenidos.
El operativo es el resultado de una planificación estratégica liderada por el Viceministerio de Política Criminal, con apoyo fundamental del Consejo de Defensa Nacional (CODENA). Para garantizar el éxito de la misión, se desplegó una fuerza operativa de más de 1.000 efectivos, que incluyó a 560 agentes de la Policía Nacional (Antidisturbios, FOPE, Direcciones de Asunción, Central y Cordillera, Bomberos y Ambulancias), 345 efectivos de las Fuerzas Armadas (Grupos Comando, Cápsulas de Seguridad, Tácticos y Refuerzos) y 30 profesionales del Ministerio de Salud de la Tercera Región Sanitaria.
Por su parte, el Ministerio de Justicia movilizó a 76 funcionarios administrativos para las tareas de control, registro y conformación de equipos operativos. El traslado se ejecutó en horario nocturno para minimizar el impacto urbano y bajo estrictos protocolos de respeto a los derechos humanos y la dignidad.
El traslado se realizó bajo una rigurosa clasificación por perfiles de riesgo y conducta. Los internos fueron asignados a módulos específicos en el centro de destino, del 1 al 8. Este método busca reducir la violencia intramuros y garantizar que los programas de reinserción social se apliquen de manera efectiva según el perfil de cada persona privada de libertad.











