El Ministerio Público Federal y la Policía Civil, junto a la Policía Federal de Río de Janeiro, no proporcionaron más detalles sobre la operación Hawala. Pero los datos extraoficiales indican que los hermanos Zayoun, liderados por Reda Zayoun, yerno de Nassar Gassan, tenían vínculos con Al-Qaeda a través del terrorista egipcio, con nacionalidad brasileña, Haytham Ahmad Shukri Ahmad Al-Maghrabi. Mientras otro de los hermanos promocionaba abiertamente la “lucha” de Hezbollah (Partido de Dios) en territorio brasileño. Todos estos datos los tiene la Policía carioca.

Reda Zayoun operaba en la zona fronteriza entre Ciudad del Este y Foz de Yguazú, en la comercialización de productos electrónicos y de informática, especialmente celulares. Reda movía mucho dinero y fue detenido en Foz de Yguazú, pero ya fue llevado a Río de Janeiro, donde se inició la investigación.
Haytham Ahmad Shukri Ahmad Al-Maghrabi, quien es de origen egipcio, pero tiene nacionalidad brasileña, es señalado por EE. UU. como un terrorista de Al-Qaeda. Las autoridades estadounidenses lo tienen como un reclutador al servicio de Al Qaeda. Pero él mismo no fue detenido en la operación Hawala, que desarticuló un esquema de lavado de dinero para grupos terroristas brasileños como el Primer Comando de la Capital (PCC), Comando Vermelho (CV) y la facción criminal Tercer Comando Puro (TCP), y de Al-Qaeda.
Pero uno de los hermanos Zayoun también está vinculado al Hezbollah, de acuerdo a los datos. Para las autoridades brasileñas, ser simpatizante o hasta miembro del Hezbollah no es ningún crimen.
Sobre esta relación con el Hezbollah, los medios de prensa de Brasil informaron que, además, uno de los hermanos de Reda ya publicó en las redes sociales una bandera del grupo Hezbollah. Por lo tanto, son indicios que apuntan a que puede haber una conexión con organizaciones terroristas, pero eso aún no ha sido comprobado —afirmó el delegado.
Los hermanos son: Reda, Kassem y Yasser Zayoun. Todos presos.
OPERACIÓN HAWALA

Una tienda de fundas para celulares en una favela de Río de Janeiro fue el punto de partida. La Operación Hawala derivó en diez órdenes de detención y 37 allanamientos en Río de Janeiro, San Pablo, Minas Gerais y Paraná.
Según la acusación del Ministerio Público brasileño, la red habría blanqueado US$19 millones entre 2021 y 2024. Los fondos provendrían del Primer Comando Capital (PCC), el Comando Vermelho y el Terceiro Comando Puro.
Dato relevante: las tres facciones mantienen disputas violentas entre sí. Aun así, según los investigadores, compartían empresas de fachada, testaferros y operadores financieros comunes.
El caso escaló internacionalmente. La Policía Civil detectó una operación comercial entre una empresa vinculada a los acusados y un hombre sancionado por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos. La sanción lo señala por integrar una estructura de financiamiento de Hezbollah y Al Qaeda. Ese sospechoso fue detenido en Río de Janeiro.
El Ministerio Público aclara que el posible vínculo terrorista es aún una línea de investigación policial. No forma parte de la acusación formal por lavado presentada contra 22 personas.
El mecanismo utilizado fue el sistema hawala: transferencias informales entre países mediante intermediarios, sin movimiento bancario directo. También se usaron depósitos fraccionados y transferencias entre empresas vinculadas.
En el nodo fronterizo aparecen los hermanos Reda, Yasser y Kassem Zayoun, empresarios de origen libanés señalados por facilitar la circulación internacional de fondos. Reda Zayoun fue detenido en Foz de Iguazú, donde se realizaron cinco allanamientos.
EL TERRORISTA EGIPCIO
El gobierno de EE. UU. ha incluido una red brasileña de personas y empresas supuestamente vinculadas a Al Qaeda en la lista de terrorismo del Departamento del Tesoro, según informó la embajada de EE. UU. el miércoles (22).
Haytham Ahmad Shukri Ahmad Al-Maghrabi, de 35 años, brasileño nacido en Egipto; Mohamed Sherif Mohamed Awadd, de 48; y Ahmad Al-Khatib, de 52, tendrán activos y cuentas en Estados Unidos congelados. Dos empresas pertenecientes a Awadd y Al-Khatib también están sujetas a sanciones.
De acuerdo con las investigaciones, los tres han «ayudado, patrocinado o proporcionado materialmente apoyo financiero o tecnológico, además de bienes o servicios, para ayudar a Al Qaeda [facción terrorista]», según el gobierno de Estados Unidos.
Según las autoridades estadounidenses, Al-Maghrabi, que llegó a Brasil en 2015, fue uno de los primeros miembros de una de las redes de Al Qaeda en el país. Awadd, a su vez, llegó a Brasil en 2018 y, por los informes, recibió transferencias bancarias de otros socios de Al Qaeda.
Khatib, que es un jeque musulmán, lleva 32 años en Brasil y preside la ONG Associação Livro Aberto (Núcleo Islámico), que recibe refugiados sirios.











