Un macabro hallazgo movilizó a policías, fiscales y agentes de Criminalística en la zona de Colonia Toro Cuá, distrito de Iruña, donde fue encontrado el cadáver de un hombre en aguas del río Paraná. El procedimiento se realizó alrededor de las 17:00 del miércoles, tras el aviso realizado por personal de la Base Naval de la zona.
De acuerdo con el reporte policial, el cuerpo fue visto flotando en el cauce hídrico y posteriormente arrimado hasta la orilla por efectivos navales para facilitar el trabajo de las autoridades. El fallecido tenía puesta una campera blanca, bóxer negro y pantalón jean azul, aunque hasta el cierre del procedimiento no pudo ser identificado oficialmente.
La fiscala María del Carmen Mesa ordenó el traslado del cadáver hasta la morgue de una funeraria de Presidente Franco para la inspección médica y pericial. En el sitio también trabajaron el médico forense Nicolás Becker, agentes de Criminalística y representantes del Departamento de Investigaciones y Homicidios de Santa Rita.
El examen preliminar reveló que la víctima habría muerto a consecuencia de un shock hipovolémico causado por disparos de arma de fuego. El cuerpo presentaba al menos cuatro heridas compatibles con impactos de bala, con orificios de entrada y salida.
Uno de los puntos que complicó el procedimiento fue el avanzado estado de descomposición del cadáver. Técnicos de Criminalística intentaron identificar al hombre mediante el sistema AFIS, pero las huellas dactilares ya no pudieron ser procesadas.
El caso quedó a cargo del Ministerio Público, mientras continúan las investigaciones para determinar la identidad de la víctima y cómo terminó en aguas del Paraná.










