El tabacalero José Ortiz Escauriza es el verdadero padrino político de Rigoberto Chamorro, quien es el candidato a intendente de Ciudad del Este por la ANR. El mandamás de Tabacalera del Este S.A. (TABESA) decidió dejar de ser la “sombra negra”. Fue él quien ordenó al gobernador, César Landy Torres, lanzar la precandidatura de Chamorro por el movimiento Honor Colorado. Con esto queda en claro el motivo por el cual tanto Rigo como Landy Torres se niegan a la unidad colorada en la capital del Alto Paraná.
Era un secreto a voces que era José Ortiz quien tomaba las decisiones, quien decidió que Chamorro sea el aspirante a la intendencia de Ciudad del Este por el cartismo, un sector, y que Landy Torres cumplía las órdenes del tabacalero. También fue el tabacalero quien había ordenado que Landy Torres sea el candidato a gobernador por el cartismo, y después terminó siendo electo para el cargo.
Es bien sabido el poder económico inmenso que tiene José Ortiz. Todos los días se puede ver que centenas de cajas de cigarrillos salen de contrabando de Paraguay y entran de contrabando al Brasil. El negocio del contrabando del cigarrillo en la frontera es manejado por los grupos terroristas del Brasil, como ser el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV), según la Policía Federal y el Ministerio Público Federal del Brasil.
Estos datos sobre los crímenes transnacionales le mencionados para refrescar la memoria y saber el candidato de quién es realmente el candidato de quién es Rigo Chamorro, y cómo se le ve a su padrino político, quien decidió dejar de ser la “sombra negra” que maneja todo.
El perfil TN Press publicó declaraciones del tabacalero en apoyo a Chamorro, y sus expresiones no dejan duda de que él es quien manda, y que es él quien decidió que Chamorro sea el precandidato a la intendencia por un sector del cartismo.
Y que por decisión del tabacalero es que no hay unidad colorada en Ciudad del Este. Es bien sabido el desprecio de José Ortiz hacia los Zacarías, y aunque no lo crean, el propio tabacalero ya usó a Magno Álvarez para hacer frente al Clan ZI en la disputa por la Gobernación, pero aquella vez perdió.
Lo que llama la atención y todo indica es que José Ortiz no vota en Ciudad del Este. No es poblador de la capital departamental, pero abiertamente y haciendo gala de su poder económico mediante el negocio de los cigarrillos, quiere imponer el intendente. Ya lo hizo en la Gobernación; ahora quiere repetir la dosis en Ciudad del Este.
Esto es lo que publicó el perfil TN Press sobre las declaraciones de José Ortiz en relación con Rigoberto Chamorro.
“Es insostenible que la ciudadanía le vote al que robe menos; vamos a salir a convencer a la gente de que le vote al que no va a robar”, expresó Ortiz, uno de los principales referentes económicos de Honor Colorado y hombre cercano al expresidente Horacio Cartes.
La frase no solo busca instalar a Chamorro como una opción asociada a la honestidad.
También introduce una fuerte crítica al modelo político que predominó durante años dentro del Partido Colorado en Ciudad del Este, marcado por estructuras territoriales, prebendas, acomodos y liderazgos concentrados. Ortiz reforzó esa idea al señalar que “Rigo representa el nuevo modelo que necesita Ciudad del Este” y al destacar que el candidato tiene una vida económica resuelta, lo que, según su interpretación, constituye una garantía de que no llegará a la Municipalidad para enriquecerse.
El argumento forma parte de la construcción política y comunicacional de Chamorro desde antes de su ingreso formal a la contienda electoral. Su perfil empresarial, su menor exposición en las disputas históricas de la ANR y su presentación como figura alejada de las prácticas tradicionales fueron utilizados para posicionarlo como una alternativa interna dentro del propio oficialismo.
Sin embargo, esa renovación no supone una ruptura con Honor Colorado. Chamorro cuenta con el respaldo del presidente Santiago Peña, del vicepresidente Pedro Alliana y de referentes cercanos al núcleo central del movimiento. La diferencia radica en que su proyecto busca establecer una nueva conducción local, con César “Landy” Torres como principal articulador político.











