La emblemática Quinta «Nápoles», que alguna vez fue el símbolo de la riqueza y el poder del capo narco Reinaldo «Cucho» Cabaña, busca un nuevo destino. La Secretaría Nacional de Administración de Bienes Incautados y Comisados (SENABICO) abrió oficialmente el período para recibir ofertas de interesados en alquilar esta propiedad de 25 hectáreas ubicada en el departamento de Alto Paraná. Con un precio base de US$ 1.500 mensuales, el Estado paraguayo intenta asegurar el mantenimiento de un gigante de la ostentación que busca redefinir su historia.
UN GIGANTE DE 25 HECTÁREAS A ORILLAS DEL AGUA

Ubicada estratégicamente en el distrito de Juan Emilio O’Leary, la propiedad no es un inmueble cualquiera. En su época de esplendor, emulaba los gustos extravagantes de los carteles colombianos: áreas de esparcimiento masivo, lagos artificiales, una imponente piscina y una residencia de gran porte.
Hoy, la SENABICO la promociona bajo estrictas condiciones contractuales para evitar que el inmueble se deteriore o sea objeto de vandalismo.
Las condiciones del alquiler:
Canon de referencia: USD 1.500 mensuales.
Dimensión: 25 hectáreas.
Uso estipulado: Actividades de recreación, esparcimiento y mantenimiento del establecimiento, sin fines comerciales, industriales o de lucro.
Fecha límite para ofertas: Los interesados tienen tiempo de presentar sus propuestas en sobre cerrado hasta el 31 de julio de 2026 a las 10:00 h en la sede central de la institución en Asunción.
DEL «OPERATIVO BERILO» AL ESCRUTINIO PÚBLICO

La Quinta Nápoles ingresó al inventario del Estado paraguayo en septiembre de 2018, tras el masivo «Operativo Berilo» liderado por la SENAD y la Fiscalía, que desmanteló la red presuntamente liderada por «Cucho» Cabaña.
El historial de la quinta con la SENABICO ha tenido capítulos complejos:
2019 (El primer intento turístico): Poco después de su incautación, la propiedad se alquiló temporalmente para ser explotada como balneario público. Sin embargo, aquel proceso estuvo envuelto en polémica debido a cuestionamientos sobre el historial financiero del adjudicado de aquel entonces y la falta de un concurso de ofertas abierto.
Mantenimiento y refacciones: Al tratarse de un predio tan grande, los costos de mantener la infraestructura (piscinas, sistemas de agua, cortes de pasto en 25 hectáreas) son altísimos. Para el Estado, mantenerla cerrada es sinónimo de pérdida y abandono.
El llamado actual (2026): Con esta nueva convocatoria, SENABICO apunta a un proceso transparente con apertura de sobres en un acto público y la exigencia de declaraciones juradas a los oferentes, buscando blindar el proceso de cualquier sombra del pasado.
DATO CLAVE: El dinero recaudado por la SENABICO mediante estos alquileres de bienes incautados se destina, por ley, a la conservación de los propios bienes y a proyectos de prevención del consumo de drogas y el fortalecimiento de la justicia penal.











