El ambicioso programa gubernamental «Hambre Cero», gestionado en la región por la Gobernación de Alto Paraná, a cargo del cuestionado gobernador, César Landy Torres, se encuentra bajo la lupa debido a fuertes cuestionamientos sobre la calidad y la cantidad de los alimentos entregados a los chicos que van a las escuelas públicas. Padres y comunidades educativas denuncian que las raciones no cumplen con las exigencias del Pliego de Bases y Condiciones (PBC). Dieron como ejemplo un guisado de pollo con fideo, donde casi no había el pollo, sino abundante fideo que fue servido por FASV Impor. Export., de la seccionalera cartista, María de Fátima Sartorio Vanni.
Las quejas se centran principalmente en dos puntos críticos: la baja calidad nutricional de los platos y el flagrante incumplimiento de las porciones establecidas en los contratos con las empresas adjudicadas. No se sabe cuál era la cantidad. Todo es a ojo de buen cubero y claramente hay una diferencia entre los platos.
Para entender, explicamos: Si se deben servir 250 gramos de la comida principal, ¿cómo es que saben que están sirviendo tal cantidad? En la mayoría de los casos y observando las fotos, sirven entre 150 y 200 gramos, solo. En cada plato hay una diferencia de 50 a 100 gramos. Parece poco, pero multiplique por miles, y se tiene que hay un descomunal robo de la comida de los escolares.
UN MENÚ CON «MÁS FIDEO QUE POLLO»

Según reportes de la última semana, en varias instituciones educativas se sirvió como menú principal un guiso de fideo con pollo. Sin embargo, la realidad en los platos distó mucho de ser un almuerzo nutritivo.
Era puro fideo y casi nada de pollo. Y se puede ver que era mucho fideo y pollo que prácticamente no se ve en los platos, a no ser que hayan licuado. «La porción que le cargan a los chicos es sumamente escasa», lamentó un padre de familia afectado, quien prefirió guardar el anonimato por temor a represalias.
A la alarmante escasez de proteínas se suma el mal estado de los acompañamientos. Las ensaladas, que deberían aportar las vitaminas necesarias para el desarrollo de los alumnos, fueron calificadas como «de muy mala calidad», presentándose en algunos casos marchitas o mal preparadas.
EL PLIEGO DE BASES Y CONDICIONES (PBC), EN EL PAPEL

El Pliego de Bases y Condiciones del programa «Hambre Cero» estipula de manera estricta el gramaje y los componentes que debe tener cada ración para garantizar el valor calórico diario de los niños. No obstante, las denuncias ciudadanas evidencian que el control por parte de las autoridades de la Gobernación de Alto Paraná, a cargo de César Landy Torres, con enorme rótulo de corrupto, está siendo deficiente o nulo.
Hasta el momento, las autoridades departamentales no han emitido un comunicado oficial sobre las sanciones que se aplicarían a las empresas proveedoras por no respetar el contrato. Mientras tanto, el programa que prometía erradicar la desnutrición escolar sigue dejando con hambre a los alumnos altoparanenses.
ESQUEMA DE NEGOCIADOS

La comida a la que nos referimos es de la firma FASV Impor. Export. De la seccionalera cartista, María de Fátima Sartorio Vanni, una firma que es conocida por ser parte de esquemas de negociados con las comidas de los chicos y que el cuestionado gobernador Landy Torres usó esta vez, junto a otras empresas que también tienen en su haber cuestionamientos.
Existe un cúmulo de denuncias contra FASV de la seccionalera, inclusive denuncias concretas de la Contraloría General de la República que indican que dicha empresa entrega porquería como alimento para los chicos.
Pese a todo, Landy Torres le adjudicó una parte grande de la porción de la torta del Hambre Cero, que en la zona es de 100 millones de dólares.











