La abogada Gilda Portillo es planillera en la municipalidad de Ciudad del Este. Miguel Prieto Vallejos, exintendente destituido por corrupto, paga a su abogada con el dinero del impuesto que abonan los ciudadanos esteños. Son 11 millones por mes. La institución municipal a cargo del Clan Prieto desde 2019 está llena de planilleros.

Es planillera; la abogada Portillo se muestra siempre sarcástica y soberbia, al igual que su defendido, el exintendente de Ciudad del Este, Miguel Prieto Vallejos, quien fue echado de la comuna por corrupto.
Prieto, demostrando que tiene asegurada la impunidad y demostrando petulancia, paga a su abogada defensora con el dinero del impuesto de los ciudadanos esteños.
Esto quiere decir que el pueblo de Ciudad del Este está pagando a la abogada del que es acusado de haberles robado. Esto no es ninguna joda. Los documentos lo confirman plenamente.
Pero la abogada Gilda también defiende al concejal rastrero, Sebastián Martínez, quien está procesado junto a su “patrón” Prieto por haber robado la comida de los pobres en plena pandemia por el coronavirus.
Sobre el caso reproducimos el texto publicado por 24/7 Ciudad del Este en Facebook:
Una nueva investigación que se plasmaría en una denuncia judicial de la Contraloría Ciudadana de Ciudad del Este confirmó que la abogada Gilda Portillo fue contratada como “asesora externa” en la Municipalidad de Ciudad del Este con una asignación mensual de 11 millones de guaraníes, pero ella se dedica a representar al exintendente Miguel Prieto Vallejos en sus causas judiciales.
La grave denuncia sostiene que, además de Prieto, el concejal Sebastián Martínez Insfran, igualmente acusado con pedido de juicio e imputado en las mismas causas que Prieto, son sus clientes.
Paradójicamente, ambos están imputados por supuestamente desviar o malversar fondos de la comuna, y es la misma municipalidad la que le paga su salario a la abogada defensora de ambos.
La Contraloría Ciudadana presentó la mayoría de las denuncias por las cuales están procesados tanto Prieto, los concejales Sebastián Martínez, Valeria Romero, el diputado Walter García y otros altos funcionarios del municipio.
La nueva denuncia que hacen públicamente por ahora miembros de la Contraloría Ciudadana, al confirmar que la abogada Gilda Portillo fue contratada como asesora externa de la Municipalidad de Ciudad del Este, con un honorario mensual de 11 millones de guaraníes.
Los datos divulgados señalan que la citada letrada no ejerce esa asesoría en la Comuna, y solamente se dedica a defender a Miguel Prieto en todas sus causas judiciales de corrupción que pesan sobre él, y también apareció como representante legal del concejal municipal Sebastián Martínez Insfran, y varios otros imputados en las diferentes causas judiciales.
El abogado Víctor Enríquez, asesor de la Contraloría Ciudadana, dijo: “Ella es la abogada de Miguel Prieto y de Sebastián Martínez Insfrán; ambos están procesados, imputados y acusados por corrupción en la función pública en la Municipalidad, y Sebastián Martínez sigue siendo concejal que debe defender los intereses de la institución, o sea, la misma administración municipal que fue víctima de esos nefastos personajes es la que le paga a la abogada que los defiende”, sentenció el denunciante.
Desde febrero, la abogada Gilda Portillo cobra honorarios como contratada; fue contratada por Daniel Pereira Mujica, quien en junio renunció al cargo para volver a postularse en las elecciones del 4 de octubre.
Enrique también afirmó: “Por lo menos, si no hay delito, es una inmoralidad terrible; vamos a analizar con un equipo si hacemos una denuncia ante la Superintendencia de Justicia”. Sostuvo además que la citada letrada actúa en total contraposición de intereses, porque le defiende a un destituido por corrupción, a alguien acusado de haber robado a la Municipalidad donde ella cobra 11 millones para defender sus intereses.
La vergüenza se perdió totalmente; los concejales opositores tienen que hacer la denuncia”, reclamó finalmente el asesor de la Contraloría Ciudadana.
La Municipalidad de Ciudad del Este, a cargo del esbirro Pedro Acuña, se mantiene en silencio y no brinda ninguna aclaración sobre el caso.











