El cuestionado gobernador, César Landy Torres, convirtió el edificio de la Gobernación de Alto Paraná en un puesto de comando político. Se reunió allí, en su despacho público, con integrantes de su grupo político y candidatos a la Junta Municipal por la ANR. Este es el modo de actuar de Landy Torres, quien permanentemente habla de un cambio, pero la realidad es que él mismo y todo su equipo son uno más del montón de políticos corruptos, quienes usan y abusan del patrimonio del pueblo.
No es solo la inauguración de empedrados pidiendo voto, como ocurrió en Minga Guazú, lo que hace el gobernador, de muy cuestionada gestión, Landy Torres.
Ahora ya convirtió el edificio público de la Gobernación de Alto Paraná en un puesto de comando proselitista y reúne a sus operadores políticos para coordinar la campaña política en vista de las municipales de octubre próximo.

Las fotos de la reunión política en la sede del gobierno regional están en las redes sociales y le sacan la careta a Landy Torres. El que se presenta como la alternativa, el cambio, resulta ser uno más del monto de políticos corruptos, que usan y abusan del dinero del pueblo.
En la reunión política en el predio de la gobernación estuvieron el excandidato a intendente Gustavo Ovelar, la candidata a concejal Karen Barreto y varios operadores y herreros colorados.
Existen normas legales que prohíben esto, entre ellas el Código Electoral, pero que el cuestionado gobernador y sus hurreros lo pisotean.











