Los taxistas en Ciudad del Este tienen permiso municipal para cometer todo tipo de abuso, generando una anarquía vial. Los abusos los cometen sabiendo que tienen impunidad y esto se ve en claro cuando bloquean el retorno de la avenida Doctor Luis María Argeña, frente al Shopping Paris. Allí están funcionarios de la Policía Municipal de Tránsito (PMT), quienes miran y lo ignoran. Pero si un común quiere hacer lo mismo, son agredidos y multados por los funcionarios municipales.
La impunidad sobre ruedas parece no tener límites en el microcentro de Ciudad del Este. Una nueva denuncia ciudadana por la forma de actuar del gremio de taxistas, quienes han convertido la vía pública en su feudo particular, violando sistemáticamente las normas de tránsito ante la absoluta pasividad de las autoridades municipales.
Uno de los puntos críticos de este atropello se localiza en la avenida Doctor Luis María Argaña, en su intersección con la calle Monseñor Francisco Cedzich, justo frente al concurrido Shopping Paris.
En dicho sector, taxistas cierran de manera arbitraria el retorno vial para su beneficio exclusivo, impidiendo la libre circulación del resto de los automovilistas y generando embotellamientos innecesarios en una zona de por sí conflictiva.
COMPLICIDAD DE ZORROS

Lo que indigna profundamente a los ciudadanos y a turistas no es solo la prepotencia de los taxistas, sino la abierta complicidad de los funcionarios municipales.
Según testigos y denunciantes, el bloqueo del retorno se realiza ante la mirada esquiva y complaciente de los funcionarios de la Policía Municipal de Tránsito (PMT).
Los zorros, cuya función principal debería ser garantizar la fluidez vehicular y hacer cumplir las ordenanzas, actúan como meros espectadores de la ilegalidad.
«Los taxistas de Ciudad del Este están cometiendo siempre este tipo de abusos, pisoteando las normas de tránsito y el sistema de circulación porque saben que tienen impunidad total», manifestó un conductor afectado que prefirió resguardar su identidad por temor a represalias.
UN PROBLEMA DE SIEMPRE
Esta situación no es un hecho aislado, sino una práctica folclórica y abusiva que se repite diariamente en los puntos más neurálgicos de la ciudad. El libre tránsito, un derecho constitucional, se ve vulnerado por un sector que opera con reglas propias, dejando en evidencia que, en Ciudad del Este, las ordenanzas municipales no se aplican con la misma vara para todos.











