Bajo el cuestionable esquema de «camuflar el robo de dinero» proveniente de la recaudación de los contribuyentes esteños, la administración del cuestionado intendente Dani Pereira Mujica se encuentra en el ojo de la tormenta. Mientras la ciudad padece el abandono municipal —reflejado en baches interminables, caos vehicular, basuras, parques abandonados e inseguridad—, el municipio impulsa una licitación de hasta G. 1.000 millones para la compra de agua, un salto abismal en comparación con los G. 160 millones destinados anteriormente a este rubro.
El proceso de licitación ya tiene serios cuestionamientos de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas, que fueron ignorados por el intendente Pereira Mujica, quien lleva a tambor batiente este proceso. ¿Cuántos pozos artesianos con tanque elevado pueden ser construidos con 1.000 millones de guaraníes? Al menos 6. Si el jefe comunal quiere gastar tremenda cantidad de plata para comprar agua.
De acuerdo a los datos, Dani quiere comprar bidones de agua de 20 litros y botellitas de 500 ml (medio litro).
UN GASTO «DIFÍCIL DE AUDITAR»
La preocupación no solo radica en la cifra, que duplica lo previsto en el Plan Anual de Contrataciones, sino en la naturaleza del gasto. A diferencia de las obras públicas, donde el avance puede verificarse físicamente, el consumo de agua mineral es un rubro sumamente complejo de auditar. Expertos y críticos señalan que esta falta de trazabilidad es aprovechada para generar «dinero fácil» en tiempos electorales.
Para demostrar lo grosero del gasto que se pretende hacer con la compra de agua, es que una solución definitiva al problema del agua en la Municipalidad esteña costaría apenas G. 65 millones mediante la construcción de un pozo artesiano. Sin embargo, la administración prefiere el gasto millonario y recurrente.
CONEXIONES POLÍTICAS Y EL REKUTU
Según las denuncias, este esquema de sobrefacturación y gasto desmedido tendría objetivos políticos claros:
Por un lado, el financiamiento de campaña: Proveer de recursos para las recorridas a nivel nacional de Miguel Prieto Vallejos, quien aspira a ser concejal y presidente. El mismo fue intendente y destituido por corrupto.
El «rekutu» de Dani Pereira Mujica, quien quiere asegurar la continuidad de Dan en la intendencia de CDE.
La licitación, ya publicada en el portal de la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP), rompe con todos los antecedentes históricos de la institución. En un contexto donde las prioridades ciudadanas están desatendidas, el uso de mil millones de guaraníes en agua mineral se percibe como una bofetada al contribuyente y una maniobra de complicidad entre Mujica, el destituido Prieto y una Junta Municipal calificada por sectores opositores como funcional a estas irregularidades.










