Fiscales de la División de Salubridad e Higiene, de la municipalidad de Ciudad del Este, notificaron al local de Biggie, ubicado en la intersección de la avenida Campo Vía con Charagua, Área 3, por contaminación ambiental. Pero todo indica que la notificación 01 del 16 de marzo de 2026 fue tirada a la basura, ya que fue ignorada por el minimercado que sigue arrojando su cloaca en la calle. Además, existe un mal manejo de los desechos que son esparcidos por seudorecicladores. El local comercial está en transgresión de varias normas municipales y disposiciones nacionales.
Pese a las advertencias de los funcionarios municipales, el local de la cadena Biggie, ubicado en la intersección de las avenidas Campo Vía y Charagua (Área 3), persiste en una grave infracción ambiental. El establecimiento fue notificado oficialmente por la Municipalidad de Ciudad del Este el pasado 16 de marzo de 2026 sobre la grave contaminación que genera al tirar su cloaca en la calle, pero hasta la fecha, el vertido de aguas servidas a la calle no ha cesado.
UNA NOTIFICACIÓN TIRADA A LA BASURA

La intervención estuvo a cargo de la División de Salubridad e Higiene, dependiente de la Dirección de Gestión Medio Ambiente de la comuna. Según consta en el acta de notificación número 01, la fiscalizadora municipal Catalina González entregó el documento a una empleada del local, identificada como Catalina Ríos Benítez.
En dicho documento se establecía de manera taxativa la suspensión inmediata del vertido de aguas sucias a la calle, debido al foco de contaminación y los olores nauseabundos que afectan a los vecinos.
Sin embargo, la disposición fue ignorada, y el establecimiento continúa operando bajo las mismas condiciones irregulares.
Además del cese inmediato del vertido, la municipalidad otorgó a los responsables de Biggie un plazo de 48 horas para la presentación de los planos de tratamiento de efluentes (cloaca). Según fuentes municipales, este plazo ha expirado sin que la empresa haya regularizado su situación documental ni técnica.
Impacto ambiental

La persistencia en arrojar agua servida a la calle con pavimento pétreo no solo genera un problema de salubridad para los vecinos y transeúntes del Área 3, sino que también acelera el deterioro del pavimento en una intersección de alto tráfico.
Ante el desacato, se espera que la Dirección de Medio Ambiente remita los antecedentes al Juzgado de Faltas Municipales para la aplicación de multas más severas o incluso la clausura temporal del local hasta que se adecue a las normas ambientales vigentes.









