El empresario Felipe Toebe, de 36 años, sugestivamente tardó 15 días para denunciar un hecho de robo en su residencia en el barrio cerrado del Paraná Country Club de Hernandarias. No está muy claro el motivo por el cual se olvidó de hacer la denuncia, y un mes después se acordó y denunció. Lo que sí es claro es que la familia del denunciante tiene un historial de denuncias vinculadas a actividades ilegales en la región fronteriza. Además de la firma M.T CONSTRUCCIONES S.A., tendría igualmente casas de cambios y hasta se los vinculó con un esquema de lavado de dinero.
Sin duda es muy sugestivo lo del robo en la residencia de Felipe Toebe. Primero había dicho que estaba de vacaciones. Pero después dijo que él sí estaba en la zona cuando hubo el robo.
Se menciona que los directivos del consorcio que maneja el Country Club trataron de tapar lo ocurrido y por eso no se dio a conocer lo ocurrido.
No existe duda de que el caso se trató de tapar, pero quién y por qué es lo que debe responder la Policía Nacional y el Ministerio Público.

Felipe Toebe
Las interrogantes aumentan cuando se ve que la familia del empresario estaría vinculada a actividades ilegales, de acuerdo a las publicaciones. Inclusive lavado de dinero.
En la fiscalía de Hernandarias se informó que el caso está con la fiscal Natalia Montanía, quien tiene muchos cuestionamientos.
Esta no es la primera vez que el mencionado brasileño es víctima de un atraco.
Para recordar el robo del que se olvidó de denunciar, señalamos que el millonario hurto agravado se registró en una vivienda del exclusivo Paraná Country Club, donde delincuentes armados lograron apoderarse de dinero en efectivo, joyas y varias armas de fuego mientras los propietarios se encontraban fuera del lugar.
La denuncia fue presentada por Felipe Toebe, de 36 años, quien relató a la Policía que el hecho ocurrió entre las 17:30 y las 22:30 del pasado 1 de marzo en la ciudad de Hernandarias.
Según el denunciante, había salido de su vivienda junto a su familia y una niñera con destino a Foz de Yguazú, pero regresó de urgencia tras recibir el aviso de una vecina de que sus perros estaban sueltos en el patio.
Al llegar al lugar, encontró rastros de violencia en la puerta principal y en un acceso lateral, por donde presumiblemente ingresaron los delincuentes. Una vez dentro de la vivienda, los desconocidos forzaron una caja fuerte ubicada en el subsuelo.
De acuerdo con la denuncia, el botín sustraído asciende a unos 120.000 dólares, además de 70 millones de guaraníes, joyas varias aún no cuantificadas y varias armas de fuego, entre ellas revólveres, pistolas y una carabina.
Imágenes de cámaras de seguridad habrían captado a entre cinco y seis hombres con pasamontañas, chalecos antibalas, ropa camuflada y armas largas, lo que evidenciaría un golpe planificado. Los sospechosos habrían llegado al lugar a bordo de un vehículo de color negro.
El caso vuelve a poner en debate la seguridad en barrios cerrados del Alto Paraná y, sobre todo, de algunas personas de dudosa reputación que los habitan.











