La concejal rastrera de Ciudad del Este, Valeria Romero, y su equipo político, quienes son todos funcionarios municipales, violan una ordenanza municipal y leyes nacionales al colocar carteles proselitistas en columnas del servicio público, empeorando cuando lo hacen en rutas nacionales. Valeria, cuyo objetivo real es el Senado, seguiría siendo la pareja del “patrón” del partido Yo Creo, Miguel Prieto Vallejos, exintendente destituido por corrupto. Uso y abuso con el dinero del pueblo, y violación sistemática de las normas legales ante la impunidad que tienen.
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Valeria Romero ya está procesada penalmente por el descarado robo en el Consejo Local de Salud en plena pandemia por coronavirus. Robo que fue confesado por el ex tesorero del Consejo, Salem Esgaib, quien era amigo personal de Prieto y Valeria. La concejal rastrera era miembro del Consejo.

Hay otro caso: es la compra de la chatarra que ellos llaman Clínica Móvil, que fue admitida por el propio Prieto, pero el caso fue cajoneado en el Ministerio Público.
Valeria sigue impune. La ventaja de ser la pareja del “patrón” le da el privilegio de ser también protegida por la rosca corrupta que le da protección e impunidad al Clan Prieto.
Valeria quiere seguir en la Junta Municipal, pero su objetivo es llegar al Senado.
Todo su equipo político, puede leerse operadores o hurreros, son funcionarios municipales. No son funcionarios quienes alegremente deciden apoyar a la misma.
Ellos fueron contratados porque son hurreros de Valeria, y si no realizan proselitismo a favor de la misma, van a ser rajados de la municipalidad.
Este es el modo Yo Creo o Clan Prieto de gobernar.
Valeria hizo un video que está más arriba, donde la misma realiza la colocación de carteles con su rostro pidiendo voto. Es proselitismo. Pero sus hurreros no pudieron ni siquiera cambiarse la ropa, porque se los ve con sus ropas de trabajo, ga’ú; aunque la mayoría casi no trabajan, son todos planilleros.
Existen ordenanzas municipales en Ciudad del Este que prohíben la colocación de estos carteles en las columnas del servicio público. Cuando la columna está sobre una avenida o en una ruta nacional, el problema es peor porque se viola la Ley del Tránsito.
No hay dudas de que los concejales rastreros, si es la pareja de Prieto, usan y abusan del dinero del pueblo esteño para hacer proselitismo y esto lo hacen porque tienen impunidad.














