Un violento asalto armado perpetrado por cuatro delincuentes encapuchados derivó en el robo de un valioso cargamento de teléfonos celulares de alta gama en la zona baja del barrio Tres Fronteras de Presidente Franco. El atraco ocurrió a las 09:50 horas de este miércoles, pero la llamativa tardanza de la Subcomisaría 10ª a cargo del comisario Carlos Aurelio Barboza Acosta en reportar el caso desató una fuerte polémica institucional. La demora de varias horas alimentó viejas sospechas de protección y filtración de información por parte de los uniformados locales.
La víctima del golpe delictivo fue identificada como Sergio Darío Villalba, un ciudadano argentino de 44 años domiciliado en Puerto Iguazú, quien se encontraba descargando dos volúmenes de iPhones junto al estibador Martín Ariel Jara. Los trabajadores fronterizos fueron interceptados por los asaltantes armados, quienes los obligaron a tirarse al suelo bajo amenazas de muerte. Tras reducir a los afectados en plena vía pública, los malvivientes se apoderaron de las cajas y huyeron con rumbo desconocido.
Lo que despertó la alarma entre los jefes policiales y la prensa fue que la denuncia recién se oficializó formalmente a las 12:55 mediante el Acta n.º 63, tras filtrarse los datos entre los altos mandos. Fuentes internas revelaron que este modus operandi reactiva el fantasma de la corrupción en la zona, siendo este el tercer asalto de idénticas características en un sector portuario marcado históricamente por el traslado informal de costosas mercaderías de electrónica.
Los antecedentes inmediatos de la Subcomisaría 10ª agravan la situación, puesto que en los robos anteriores varios agentes terminaron siendo investigados por nexos con bandas de delincuentes. Debido a dichos escándalos, el oficial de apellido Ullón debió ser trasladado administrativamente a Asunción, mientras que el entonces jefe de apellido Flecha fue removido a Remansito. Agentes de Investigación de Delitos y la Fiscalía ya intervinieron para esclarecer este nuevo y dudoso golpe.











