Un inhibidor de frecuencia, una caja fuerte, fragmentos de oro y otros elementos incautados forman parte de las evidencias que ahora son analizadas dentro de la investigación por el doble crimen de compradores de oro ocurrido en Encarnación. Las víctimas son oriundas de Alto Paraná.
Cinco extranjeros, dos españoles y tres bolivianos, fueron detenidos como sospechosos del asesinato de Arsenio Erico Cano González y Justo Pastor Garcete Cano, oriundos de Juan E. O’Leary, quienes llegaron hasta la capital de Itapúa para una supuesta negociación comercial.

La investigación apunta a que la cita por la compra de oro habría sido utilizada como una posible trampa. En el lugar también resultó herido Francisco Javier Cano González, quien logró sobrevivir y aportó información a los investigadores.
Entre los objetos incautados durante los procedimientos figuran elementos que podrían aportar datos sobre la planificación del ataque, como un inhibidor de señal, además de una caja fuerte, documentos, dinero y restos de oro.
Los investigadores analizan si los detenidos forman parte de un grupo organizado y cuál habría sido el móvil del crimen, mientras continúa la recopilación de pruebas para determinar responsabilidades.
El caso generó conmoción debido a que las víctimas eran comerciantes de Alto Paraná que se desplazaron hasta Encarnación para una operación que terminó en un violento ataque.










