Un contundente informe divulgado en Brasil por Folha de S. Paulo revela la magnitud del contrabando transfronterizo desde el Paraguay hacia territorio brasileño. Un esquema ilícito centrado en el tráfico masivo de cigarrillos y fármacos que genera ganancias de hasta el 500% para las facciones criminales que dominan la frontera compartida. El contrabando es manejado por los grupos criminales calificados como terroristas por EE. UU. El epicentro sigue siendo la frontera CDE-FOZ. El volumen del negocio ilegal llega a los 60.000 millones de reales, o sea, 12.000 millones de dólares. La tirzepatida es la nueva estrella y ya genera más de 400 millones de dólares al año.
El volumen económico de las actividades ilegales que atraviesan la frontera entre Paraguay y Brasil ha alcanzado dimensiones operativas equiparables a las de grandes multinacionales. De acuerdo con los últimos datos divulgados por autoridades y organismos técnicos brasileños, el contrabando desde territorio paraguayo genera un flujo estimado en 12.000 millones de dólares anuales.
El fenómeno, que abarca diversos rubros de la economía sumergida, encuentra sus mayores motores financieros en el tráfico clandestino de cigarrillos y medicamentos, en muchos casos de origen dudoso o falsificados. Estas dos mercancías se han consolidado como los activos estratégicos de las redes ilícitas debido a su alta demanda, la facilidad de ocultamiento y los bajísimos costos de origen en comparación con su valor de reventa.
El informe del medio de prensa brasileño indica que el contrabando de mercancías desde Paraguay a Brasil puede generar ganancias de más del 500% para el crimen organizado, fortaleciendo la presencia de grupos terroristas como el Primer Comando Capital (PCC) y el Comando Vermelho (CV) en los alrededores de Foz de Yguazú, en el estado de Paraná, principal punto de entrada de mercancías ilegales al Brasil.
Según un estudio del Instituto para el Desarrollo Económico y Social de la Frontera (IDESF), este comercio mueve alrededor de 60 mil millones de reales (12 mil millones de dólares) anuales fuera de la economía formal sin pagar impuestos.
CIGARRILLOS Y TIRZEPATIDA, LOS PRINCIPALES
Los cigarrillos son el producto más rentable, con un margen de beneficio del 507%, seguidos de los medicamentos (415%) y los teléfonos inteligentes (390%).
Esto quiere decir que si compran una gruesa de cigarrillos por un dólar en Paraguay, lo venden en territorio brasileño por más de 5 dólares, generando la ganancia superior al 500%. En segundo lugar, están la tirzepatida o adelgazantes milagrosos.
El cálculo se basa en la diferencia entre el costo de introducir de contrabando la mercancía en el país y su valor de reventa en el mercado negro. Según Idesf, solo se incauta entre el 5% y el 10% de la mercancía de contrabando, mientras que las inspecciones en el Puente de la Amistad, entre Ciudad del Este y Foz, cubren menos del 2% del flujo diario de 100.000 personas que circulan en la frontera.
DATOS CLAVES:
El contrabando desde Paraguay genera ganancias de hasta el 500% para el crimen organizado en Brasil.
El mercado ilegal mueve 12.000 millones de dólares al año fuera de la economía formal y financia a organizaciones criminales.
Los cigarrillos son el producto más rentable, pero los medicamentos, los teléfonos inteligentes y los juguetes también generan altos márgenes de beneficio.
Además del Puente de la Amistad, los contrabandistas utilizan puertos clandestinos a orillas del río Paraná, especialmente en la zona de Jardin Jupira, frente al barrio San Rafael, en Ciudad del Este, la zona de Vila Portes y la Beira Río, que están frente a los barrios esteños de Juan E. O’leary (Catedral), San Miguel y Remansito.
La diferencia de precio entre los cigarrillos brasileños y paraguayos alcanza el 650%, si bien los costes logísticos de los contrabandistas —estimados en un 22%— incluyen transporte, mano de obra, depreciación de vehículos, honorarios legales e incluso una especie de «seguro de desempleo» para cubrir los periodos de intensificación de las redadas policiales.

En junio, la Receita Federal y la Policía Federal de Brasil lanzaron la Operación Sicarius contra una red de lavado de dinero vinculada al contrabando de cigarrillos y pesticidas agrícolas en la región de Guaíra, en el estado de Paraná, que presuntamente movió más de 375 millones de reales (74 millones de dólares) entre 2019 y 2024.
«El contrabando no conlleva la carga tributaria que enfrentan las empresas legales, pero tiene otros costos, como el costo de evitar ser arrestado, la pérdida de un vehículo robado y otros gastos intangibles», dijo Luciano Stremel Barros, presidente de Idesf.
Argentina también es fuente de contrabando, especialmente de vino, con márgenes de ganancia del 312% después de costos. Los bienes incautados pueden ser donados, subastados, destruidos o incorporados a los activos del gobierno federal, según su estado y origen.
GANANCIAS FINANCIAN A FACCIONES TERRORISTAS

Esta ganancia exorbitante, mencionada por la publicación del rotativo paulista que lo divulgó en sus versiones en portugués, español e inglés, convierte al contrabando de cigarrillos y fármacos en el principal «motor de capitalización» para grupos del crimen organizado transnacional. Los recursos generados no se quedan en la mercadería, sino que financian la logística del tráfico de armas, el narcotráfico a gran escala y la compra de impunidad mediante la corrupción en los puntos de control fronterizo.
UN DESAFÍO DE SEGURIDAD BILATERAL
El impacto de estas cifras trasciende el perjuicio a las arcas fiscales de ambos países —estimado en miles de millones de dólares en impuestos no recaudados—. Expertos en seguridad señalan que la frontera entre Paraguay y Brasil se ha transformado en un hub logístico donde las líneas entre el delito fiscal y el crimen violento se han vuelto permeables.
El combate a estas estructuras requiere una cooperación bilateral intensificada, un control más estricto en el lecho del río Paraná y el lago Itaipú, así como una fiscalización profunda de la cadena de producción local en Paraguay y la red de distribución clandestina dentro del territorio brasileño.












