Los platos de comida que están sirviendo a los chicos dentro del programa Hambre Cero no se adecúan a lo que establece el Pliego de Bases y Condiciones (PBC), ni a las normas nutricionales y de peso del INAN. Con esto baja el costo, y se perjudica a los escolares, ya que se les entrega alimentos de menor calidad y en menor cantidad. Esto es parte del esquema de negociado con la comida de los escolares que en la región es administrado por el cuestionado gobernador, César Landy Torres, y un grupo de empresas de negociados. Es un fato de US$ 100 millones.
El programa estatal «Hambre Cero», gestionado en la región por la Gobernación de Alto Paraná, suma graves cuestionamientos. Familias y comunidades educativas han encendido las alarmas tras constatar que la comida entregada por las empresas adjudicadas no cumple con los estándares mínimos fijados en el Pliego de Bases y Condiciones (PBC), ni con la tabla nutricional avalada por el Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN).
Las principales irregularidades detectadas apuntan a la disminución arbitraria en el gramaje de las porciones entregadas a los estudiantes. Sin embargo, el recorte no solo se limita a la cantidad, sino también a la calidad y composición de los platillos estipulados en el menú oficial.
La foto del plato de comida fue publicada por la Gobernación de Alto Paraná y corresponde al menú del miércoles 29 de julio. A un lado se ven los ingredientes que debe tener y el peso. ¿Por qué tiene zapallo cuando eso no está en el ingrediente? No se ve cebolla. La salsa debe tener 100 gramos; es casi imposible que tenga lo que se ve en el plato. El arroz, no se ve el queso, Y debe tener 130 gramos que tampoco tiene. Y la ensalada es paupérrima. Debería tener 40 gramos; ¿cuánto tiene esta?
INGREDIENTES «FANTASMAS» Y SUSTITUCIONES NO AUTORIZADAS

Uno de los casos más flagrantes documentados en las escuelas involucra el plato de salsa de legumbres con arroz kesu:
Alteración de la receta: La salsa de legumbres presenta ingredientes no estipulados en la ficha técnica del contrato —como el zapallo— para rellenar la preparación, omitiendo insumos esenciales y obligatorios como la cebolla.
Escasez de insumos proteicos: El tradicional arroz kesu se sirve prácticamente sin queso Paraguay, reduciendo sustancialmente el aporte de nutrientes y proteínas que exige el INAN.
Guarniciones incompletas: La ensalada de acompañamiento, que debería consistir en una mezcla equilibrada de lechuga, tomate y cebolla, registra la ausencia casi total de este último ingrediente.
«No se trata solo de un sabor diferente, se trata de que le están sacando nutrientes a la comida de los chicos para reducir costos», señalan miembros de la comunidad educativa afectados por la situación.
El incumplimiento de las especificaciones técnicas no solo compromete el desarrollo y la nutrición de los escolares beneficiados, sino que configura una abierta violación a las cláusulas contractuales establecidas entre la Gobernación y las firmas proveedoras.
Hasta el momento, los afectados exigen fiscalizaciones aleatorias e inmediatas por parte de las autoridades departamentales para sancionar a las contratistas que recortan ingredientes y entregan raciones por debajo del peso reglamentado.












