El intendente de Santa Rita, Edgar Torres, quien busca la reelección, firmó un sugestivo contrato por G. 5 mil millones para construir asfalto. La adjudicación es plurianual, pero el grueso de los pavimentos va a ser construido recién entre 2027 y 2028. Pero todo el proceso se hizo en apuro nuevamente. La firma adjudicada es la cantera TRICEMAR, donde aparece como dueño Itamar Joao Lattermann. Todos los documentos relacionados con el proceso están escondidos, y todo indica que el proceso fue manipulado. La denuncia de los ciudadanos es que el contrato se usó para conseguir recursos para la campaña política de Torres.
El contrato 19/2026 fue firmado el pasado 25 de junio de 2026, poco antes de que Edgar Torres deje el cargo para tratar de conseguir el rekutu en el cargo. Todos los documentos relacionados con el proceso fueron escondidos, lo que aumenta las sospechas de que el mismo estaba amañado, y que el objetivo de este contrato no es construir asfalto, por ahora, sino conseguir plata, plata del pueblo, para la campaña proselitista de Torres.
Actualmente, se están ventilando los hechos de corrupción en la gestión de Torres, y la comunidad de Santa Rita no está sorprendida, porque era vox populi que la corrupción está empotrada en la institución municipal, y que se arrastra desde la administración de César Landy Torres, quien actualmente es gobernador, y cuya gestión también es muy cuestionada por las denuncias de corrupción.
El contrato para asfalto es plurianual: 2026, 2027 y 2028. De los 5.000 millones, en 2026 se van a destinar solo 500 millones de guaraníes. O sea, casi todo el contrato es para 2027 y 2028, ¿y por qué tanto apuro?
Otro aspecto llamativo es que el contrato, que es abierto, no menciona dónde se van a construir los asfaltados. El contrato es uno de los pocos documentos que están disponibles.
Nadie sabe dónde se van a construir los asfaltos. Solo se ha mencionado la cantidad, pero no se sabe dónde. Otro punto que genera suspicacias.
La empresa adjudicada es la Cantera Tricemar, de Itamar Joao Lattermann, quien a su vez supuestamente tendría ciertos vínculos con César Landy Torres, hermano de Edgar Torres.
Pero lo más grave es que todo indica que el proceso de licitación y adjudicación fue manipulado para dirigir a que gane la cantera Tricemar, indican funcionarios de la propia institución municipal.
Varios concejales municipales están exigiendo a la intendente interina, Diana Riveros, que muestre a la población los documentos de este contrato millonario, y muy llamativos y de otros cuestionados.













