Estudiantes, en su mayoría brasileños, estacionan sus vehículos en lugares prohibidos, como ser veredas y paseo central de las calles y avenidas que rodean la sede de la Universidad Privada del Este (UPE) en el Area 5 de la ciudad de Presidente Franco. Existe una sugestiva desidia de la comuna franqueña a cargo del cuestionado intendente, Roque Godoy (PLRA), ignora esta situación que es una clara violación a las normas legales y un abuso. Los dueños de la UPE son el ex gobernador, Roberto González Vaesken, quien figura actualmente como rector de la misma, y su hermano el diputado colorado, Luis “Tiki” González Vaesken.
Vecinos del Área 5 de esta ciudad manifestaron su profunda indignación ante el desorden vehicular y los constantes abusos cometidos por estudiantes universitarios en los alrededores de la Universidad Privada del Este (UPE).
Según las denuncias, los alumnos —en su gran mayoría de nacionalidad brasileña— estacionan deliberadamente sus vehículos en lugares prohibidos, incluyendo veredas y el paseo central de las calles y avenidas adyacentes a la institución de estudio superior.
Lo que más llama la atención de los pobladores es la «sugestiva» inacción de la municipalidad de Presidente Franco, administrada por el intendente Roque Godoy (PLRA). Los afectados señalan que la comuna ignora por completo esta flagrante violación a las normas de tránsito, permitiendo un estado de impunidad que afecta el libre tránsito y la seguridad de los peatones.

EL PESO POLÍTICO DETRÁS DE LA IMPUNIDAD
Los vecinos apuntan directamente a los propietarios de la casa de estudios como corresponsables de esta situación. La UPE es propiedad del exgobernador de Alto Paraná, Roberto González Vaesken (actual rector de la universidad), y de su hermano, el diputado colorado Luis “Tiki” González Vaesken.
«Hay una mezcla de desidia por parte del intendente Godoy y prepotencia por parte de los hermanos González Vaesken, quienes están al tanto de estos abusos pero no hacen nada al respecto», denunció un vecino de la zona, quien prefirió resguardar su identidad por temor a represalias debido al peso político de los involucrados.

Los denunciantes calificaron la actitud de los estudiantes extranjeros como un abuso intolerable y lamentaron la falta de reciprocidad y autoridad en la frontera.
El contraste en Brasil: Los pobladores recordaron que si un ciudadano paraguayo comete una infracción similar en el vecino país, estacionando sobre un paseo central o en sitios prohibidos, recibe de inmediato multas severas y la retención instantánea de su vehículo por parte de las autoridades brasileñas.
La realidad en Franco: En contrapartida, en Presidente Franco los estudiantes brasileños gozan de una «zona liberada» para infringir las leyes de tránsito locales sin sufrir ningún tipo de sanción.
Ante este escenario, la comunidad del Área 5 exige una intervención inmediata de la Dirección de Tránsito de la Municipalidad para restablecer el orden y acabar con los privilegios que hoy perjudican a los franqueños.











