La muerte de un niño de 13 años en el Hospital IPS de Hernandarias abrió una investigación sobre las circunstancias que rodearon su atención médica, luego de que se conociera que el menor llevaba varios días con un fuerte cuadro de dolor abdominal y que sus familiares recurrieron inicialmente a un médico empírico antes de trasladarlo a un centro asistencial.
El adolescente, identificado con las iniciales C.C.L., falleció ayer alrededor de las 16:50, tras ingresar al área de urgencias en estado crítico. Los médicos intentaron reanimarlo durante aproximadamente 30 minutos, pero no lograron estabilizarlo.
Según los datos recabados por la Fiscalía, el menor presentaba desde hacía aproximadamente una semana dolores abdominales intensos, vómitos y diarrea. Sus familiares, de escasos recursos, habrían buscado primero una alternativa fuera del sistema sanitario formal para tratar sus síntomas.
Durante la investigación también se confirmó que el niño padecía hepatitis, conocida popularmente como “pyarurú”. Ante los episodios de dolor, su padre le habría administrado paracetamol, medicamento que puede representar un riesgo para personas con problemas hepáticos debido a su toxicidad.
El médico forense Eduardo Cano determinó que la causa de muerte fue una falla multiorgánica debido a una sepsis de origen no determinado. Los intervinientes explicaron que el cuadro médico pudo haberse agravado por las condiciones de salud que presentaba el menor y la administración de medicamentos sin una indicación profesional.
El caso generó inicialmente sospechas de un supuesto abuso sexual debido al sangrado que presentaba el niño al momento de su ingreso, pero esta hipótesis fue descartada completamente por la Fiscalía y los estudios realizados.
Ahora, además de determinar la causa exacta del deterioro de salud del menor, las autoridades analizan las circunstancias previas a su llegada al hospital, incluyendo la atención recibida durante los días anteriores.











