Un efectivo de la Policía Militar del estado de Rondonia, Brasil, con el rango de teniendo coronel, fue detenido con 300 frascos del “adelgazante milagroso” de la marca T.G. de Indufar. El procedimiento fue el sábado, pero la información solo se divulgo este domingo 3 en el país vecino. La Justicia Federal del Brasil dispuso la libertad del detenido previo pago de una fianza de 30 mil reales que no se pago. La Policía Militar de Roraima, informó que el funcionario será arrestado cuando llegue a su unidad.
El teniente coronel de la Policía Militar del estado de Roraima, Davi Machado de Alencar, seguía detenido pese a que la Justicia ordeno su libertad, pero previo pago de fianza que no se pagó. El rango máximo en la Policía Militar de Brasil es el de coronel, y el detenido estaba muy cerca de llegar a dicho rango, pero lo sucedido podría truncar su carrera policial.
Sobre lo ocurrió se informó oficialmente.
Una operación conjunta de la Agencia Tributaria Federal y la Policía Federal, llevada a cabo el sábado 2, culminó con la detención en flagrante de un teniente coronel de la Policía Militar del estado Rondônia en la aduana del Puente Internacional de la Amistad, en Foz. El caso se dio a conocer este domingo 3.
Según las autoridades, el militar fue interceptado durante un control rutinario cuando intentaba entrar en Brasil en un vehículo de turismo. En el registro, los agentes encontraron una gran cantidad de tirzepatida, un medicamento utilizado para adelgazar, escondida en dos maletas y una mochila.
Entre los productos incautados había decenas de unidades de diferentes marcas y concentraciones, además de péptidos y diluyentes utilizados en su aplicación. El valor de la carga se estimó inicialmente en unos 260.000 reales, pudiendo alcanzar los 400.000 reales tras un análisis técnico.
Según la Agencia Tributaria Federal, el pasajero no presentó ninguna justificación profesional y afirmó que los productos estaban destinados al uso familiar. Ante la cantidad y las características de la carga, se llamó a la Policía Federal, que se hizo cargo del sospechoso.
La detención se formalizó en la sede de la Policía Federal de Foz. Tras los trámites, el oficial fue trasladado al 14.º Batallón de la Policía Militar. Al no haber plazas disponibles en las celdas, permaneció bajo custodia en un alojamiento del Cuerpo de Bomberos, con escolta.
Aún en la noche del sábado, la defensa solicitó la libertad provisional ante la Justicia Federal. La solicitud fue aceptada y el militar fue puesto en libertad previo pago de una fianza de 30 mil reales, más G. 37 millones.
Pero hasta el domingo no se pago la fianza y el policía seguida preso.










