La Gobernación del Alto Paraná hizo un posteo en las redes sociales sobre las supuestas bondades del programa “Hambre Cero”, pero la respuesta de la ciudadanía fue la de denunciar los esquemas de desvío de los alimentos. Denuncias similares ya se han realizado y son sistemáticamente ignoradas por el cuestionado gobernador, César Landy Torres. No es solamente la mala calidad de los productos, sino que ahora el supuesto desvío. Hay que recordar que es un programa de 100 millones de dólares. Sin resultados que destacar en la región del décimo departamento.
Padres de familia utilizan las redes de la propia Gobernación de Alto Paraná para manifestar su indignación ante irregularidades en la entrega de leche, galletitas y dulces de maní, en un programa millonario salpicado por la falta de transparencia.
El ambicioso programa social «Hambre Cero», que contempla una inversión de 100 millones de dólares en el departamento de Alto Paraná, nuevamente es blanco de las críticas y denuncias de los propios ciudadanos.
A los constantes cuestionamientos ciudadanos por la aparente mala calidad de los alimentos distribuidos, ahora se suman severas sospechas de desvío de insumos destinados a los escolares.
Los cuestionamientos comenzaron tras una publicación oficial en las redes sociales de la Gobernación de Alto Paraná, administrada por César Landy Torres. En dicho posteo, donde la institución estatal reportaba con optimismo la entrega de la merienda escolar (consistente en leche en cartón, galletitas y barras de dulce de maní), aclarando que esto es lo que se ve en el video divulgado, padres de familia reaccionaron con indignación en la sección de comentarios, transformando el espacio en un canal de denuncia pública.
EL ESQUEMA DE ENTREGA Y RETIRO
De acuerdo con los testimonios expuestos por los tutores en la publicación oficial, los encargados de la distribución implementan un cuestionable mecanismo: solo una fracción de la leche y los dulces llega a las manos de los alumnos. Testigos afirman que el remanente de los alimentos es retirado de las instituciones educativas bajo la vaga excusa de que «supuestamente deben ser devueltos».
«Llevan el resto de las cajas diciendo que las van a devolver, pero nadie nos asegura adónde van a parar esos alimentos que ya están pagados con la plata del pueblo y que les corresponden a nuestros hijos», reclamó una de las madres afectadas.
BLOQUEO AL CONTROL
La desconfianza comunitaria se agrava ante la aparente falta de apertura en los centros educativos. Uno de los padres denunció públicamente que las autoridades escolares le prohibieron el ingreso a la institución cuando intentó verificar de primera mano el estado, la calidad y la cantidad real de la leche y los dulces que estaban siendo distribuidos a los niños.
Esta falta de transparencia colisiona directamente con el derecho de control que tienen las comisiones de padres (ACEs) sobre los recursos públicos y la nutrición de los menores.
UN PROGRAMA MILLONARIO, CALDO DE CORRUPCIÓN
No es la primera vez que la gestión de Landy Torres enfrenta turbulencias por el manejo de estos fondos. El programa «Hambre Cero» en la región ha estado marcado por la polémica; incluso, a nivel legislativo nacional, se han planteado iniciativas para retirar la administración del almuerzo y merienda escolar de las manos de la gobernación debido a las debilidades en los controles y la cuestionada calidad del servicio.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades de la Gobernación de Alto Paraná no han emitido ningún descargo oficial respecto al destino de los alimentos «devueltos» ni sobre las restricciones impuestas a los padres que buscan ejercer contraloría social en las escuelas.













