Comerciantes y gran parte de la población de Santa Rita están hartos de la corrupción en la comuna que se inició con la gestión de César Landy Torres, y tuvo su apogeo con su hermano Edgar Torres, quien ahora busca el rekutu. La avenida de Los Inmigrantes es una prueba de esta situación. Los comerciantes están preparando las velitas para recordar un año de inicio de las obras de supuesto hermoseamiento que ya debieron haber terminado en diciembre de 2025. Los daños son cuantiosos y el candidato Torres no da la cara.

Edgar Torres y Landy Torres
Lo que debía ser un proyecto de reactivación y estética urbana se ha convertido en una pesadilla económica para los frentistas y locatarios de la avenida De los Inmigrantes.
A casi un año del inicio de los trabajos de «hermoseamiento», las obras continúan inconclusas, provocando el cierre de comercios, la caída drástica de las ventas y una profunda desesperación en las familias afectadas, quienes irónicamente ya planean «festejar el cumpleaños» del prolongado abandono.
El millonario proyecto fue adjudicado a la empresa Bramante S.A. por un monto de G. 2.400 millones, bajo la administración del ahora exintendente Edgar Torres, quien dejó el cargo con el objetivo de buscar su reelección.
PLAZOS VENCIDOS Y PROMESAS ROTAS
Según los términos del contrato n.º 02/2025, los trabajos debieron culminar indefectiblemente en diciembre de 2025. Ante los primeros retrasos, la municipalidad otorgó una prórroga de 53 días, un plazo que ya feneció por completo sin que las mejoras prometidas muestren señales de finalización. Mientras el tiempo corre, la infraestructura inconclusa bloquea el acceso fluido de clientes y deteriora la actividad comercial de la zona.
ENTRE LA QUIEBRA Y LA SUBIDA DE ALQUILERES

La situación de los trabajadores independientes de la avenida de Los Inmigrantes es crítica.
Varios locatarios ya se vieron obligados a abandonar sus puestos debido a la nula facturación, mientras que los que aún resisten confiesan estar en la quiebra, trabajando sin esperanzas y sumidos en la incertidumbre.
A la alarmante falta de ventas se le suma una nueva presión financiera: los propietarios de los inmuebles ya empezaron a notificar que, una vez concluidos los trabajos, se aplicará un reajuste al alza en los precios de los alquileres.
Estamos desesperados. No vendemos nada, la obra no termina nunca y encima ya nos avisan que el alquiler va a subir apenas esto termine.
«No tenemos margen para seguir aguantando», lamentó uno de los frentistas afectados.
Hasta el momento, ni los representantes de la firma constructora Bramante S.A. ni las autoridades municipales interinas han brindado explicaciones claras sobre la nueva fecha de entrega o las sanciones por el incumplimiento del contrato, dejando a la comunidad de Santa Rita a la deriva y pagando el costo de una gestión deficiente.
Las fotos son de Santa Rita Visión Noticias.










