El senador planillero, Rubén Velázquez, reveló cuál es el único elemento que Miguel Prieto Vallejos, exintendente de CDE, destituido por corrupto, tiene y con el cual quiere demostrar su “inocencia”. Es un video montado. Es en el caso de la compra simulada a Tajy Servicios Generales, firma de maletín vinculada a su expareja Emili Vanesa Florentín; y donde está metido el concejal rastrero, Sebastián Martínez. En el caso tres, funcionarios que eran muy cercanos a Prieto ya confesaron los hechos punibles y aceptaron devolver parte del dinero robado al pueblo.
El senador planillero en la UNE, Rubén Velázquez, metido en varios de los fatos del Clan Prieto en la comuna de Ciudad del Este, cumpliendo órdenes de su “jefe”, llamó a los medios de prensa de Asunción; nunca lo hará en Ciudad del Este, para decirle que los derechos constitucionales de debido proceso están avasallados en el caso conocido como Tajy, y donde Prieto y parte de su gavilla pueden ser condenados a 10 años de cárcel.
Existe un desespero en el equipo político y jurídico de Prieto debido a que las evidencias en el caso son irrefutables y no tienen nada para demostrar su inocencia.
El senador Velázquez, exsecretario de la Intendencia de Ciudad del Este, dijo que no le permitieron a Prieto presentar una prueba fundamental que demuestra su inocencia. Tuvieron más de 2 años, no lo hicieron y ahora a última hora lo quieren hacer.
La prueba fundamental es un video montado, donde se ve a Prieto bajando bolsas de soja que fueron donadas a la comuna, y después se ve a personas bajando bolsas de harina. Las imágenes no corresponden al caso Tajy.
En otro momento, Velázquez dijo que en la planta procesadora de leche de soja y panes, más conocida como “vaca mecánica”, estuvieron haciendo panes en la pandemia, y esa es la prueba. Vaya, esa panadera está haciendo panes hace tiempo, desde que fue inaugurada por el exintendente Guillermo Campuzano Méndez, ya fallecido.
Cuando le preguntaron cómo es que Prieto es inocente, si tres de sus principales funcionarios, todos ellos allegados y amigos de Prieto, ya admitieron los hechos punibles y hasta acordaron devolver parte del dinero robado.
El legislador comenzó a balbucear sin poder explicar y salió con explicaciones incomprensibles.
Esto es lo que después Velázquez posteó en las redes sociales:
Lo que está ocurriendo con Miguel Prieto ya no es solo una causa judicial.
Estamos ante una situación que pone en juego algo mucho más grande que un proceso judicial: la vigencia del Estado de Derecho y las garantías que deben proteger a cualquier ciudadano.
La persecución política no puede disfrazarse de justicia. El debido proceso, el derecho a la defensa y el respeto a las garantías constitucionales deben ser principios irrenunciables en una democracia.
Hoy levantamos la voz porque Paraguay necesita instituciones fuertes, independientes y al servicio de la ciudadanía, no de intereses particulares.










