Los famosos adelgazantes milagrosos o tirzepatidas son vendidos en farmacias maú o en negocios de electrónicos en Ciudad del Este. Pero no es solo eso. Pueden encontrar las famosas pastillas Slupp o “pastillas del ejercicio”, que aún están en fase de pruebas en varios laboratorios, pero ya se venden en la frontera. Pero hay más: los brasileños compran toxinas botulínicas y hasta péptidos. ¿Y qué más?
La Receita Federal de Brasil incautó alrededor de 1.000 ampollas de medicamentos y productos de uso estético durante una inspección rutinaria en la aduana del Puente Internacional de la Amistad, lado brasileño.
El cargamento, valorado en aproximadamente 500.000 reales, incluía medicamentos para adelgazar, toxina botulínica, y péptidos.
La intervención tuvo lugar, cuando un vehículo conducido por un ciudadano brasileño fue seleccionado para ser inspeccionado. Durante la inspección, los funcionarios localizaron un doble fondo en el asiento trasero del coche, donde se ocultaban los productos.
Entre los artículos incautados se encontraba la toxina botulínica, utilizada en procedimientos estéticos, además de los medicamentos y los péptidos.
El vehículo fue trasladado al depósito de la Agencia Tributaria Federal, en la Aduana del Puente Internacional de la Amistad, para que se tomaran las medidas oportunas. El conductor fue trasladado a la sede de la Policía Federal, que deberá adoptar las medidas previstas para este tipo de casos.
TOXINA BOTULÍNICA
La toxina botulínica es una neurotoxina producida por la bacteria Clostridium botulinum. Bloquea las señales nerviosas en los músculos y los relaja de forma temporal. Se usa en medicina y estética para tratar arrugas, espasmos musculares y sudoración excesiva. Su efecto dura entre tres y seis meses.
PEPTIDOS
Los péptidos son cadenas cortas de aminoácidos (de 2 a 50 unidades) unidos por enlaces peptídicos. Funcionan como mensajeros químicos naturales en el cuerpo que regulan funciones celulares, estimulan la producción de colágeno y modulan procesos metabólicos.










