Una publicación de La Política On Line señala que el cuestionado gobernador de Alto Paraná, César Landy Torres, y su candidato a intendente en Ciudad del Este, Rigoberto Chamorro, pidieron la cabeza de Justo Zacarías. Quieren que sea sacado del cargo y así usar la estructura de la Itaipú para la campaña proselitista. Indican que esperan el cambio el 15 de agosto, cuando se espera anuncio de cambios en el gabinete del presidente Santiago Peña.
En Ciudad del Este, la interna cartista escaló a una guerra a cielo abierto entre los aliados de Rigoberto Chamorro, candidato de la Lista 1 para la intendencia, y el Clan Zacarías Irún, que habría resuelto liberar los votos de su estructura, estimada en más de 20.000 electores, de cara a la elección municipal de octubre.
La decisión profundizó el malestar dentro del oficialismo colorado, donde la dirigencia apunta a la cúpula de Honor Colorado en Asunción por no haber cumplido el compromiso asumido antes de las internas: si Chamorro derrotaba al clan en la pulseada partidaria, Justo Zacarías sería removido de Itaipú para balancear la distribución de los espacios políticos y administrativos entre las bases de Alto Paraná.
En los distintos equipos del departamento circula con fuerza la versión de que para el 15 de agosto podrían concretarse cambios en ministerios y en la binacional. Esa expectativa es vista como la última oportunidad para recomponer la campaña de Chamorro, quien desde junio ha intentado despegarse de los Zacarías.
En el comando, el empresario sostiene que si Honor Colorado no aparta al Clan Zacarías del control de Itaipú, será muy difícil enfrentar la maquinaria electoral montada por Miguel Prieto. Esa estructura, insisten, se sostiene con miles de funcionarios municipales y recursos que alimentan el aparato político del líder de Yo Creo, mientras los colorados en el Este siguen esperando un gesto que descomprima la tensión.
Si el presidente Horacio Cartes no cumple con sacar a Justo Zacarías, será imposible ganar en octubre. Los fondos y los espacios deben volver a las bases del departamento. «Es imposible competir contra una estructura de más de 5.000 funcionarios y los recursos de la Municipalidad», dijo un alto dirigente colorado de la zona a LPO.
Durante un encuentro con dirigentes afines el pasado fin de semana, Javier Zacarías Irún respondió a las críticas de José Ortiz y aseguró que solo «la muerte y los votos» lo sacarán de la política. Allí, el senador dejó en claro que su única prioridad será acompañar la candidatura de Silvio Morel a la Junta Municipal. El presidente de Tabesa había dicho que el rechazo de Javier en el Este llegaba casi al 80%.
Para el comando de Chamorro, la postura del senador da a entender que el clan dará libertad a su estructura para la elección de intendente. Días antes, Ortiz había ratificado públicamente que «los Zacarías no serán parte de un eventual gobierno de Chamorro», pese a la reciente reunión que mantuvieron sus miembros con Cartes en su casa de la avenida España.
Ortiz y los Zacarías nunca se pudieron ver. Son enemigos acérrimos desde hace años. Se habló con Pedro Alliana, pero no hubo respuesta. Él también está en el medio por su relación con Landy y con los Zacarías. Javier liberó los votos y, si no hay un cambio de timón, no se va a poder revertir la situación», lamentó un integrante del equipo de campaña de Chamorro.
Las versiones sobre un inminente reajuste en el gabinete de Santiago Peña volvieron a cobrar fuerza en Alto Paraná. En el entorno de Chamorro consideran que una intervención sobre los espacios que hoy controla el Clan Zacarías, no solo en Itaipú, es la única opción para oxigenar a las bases y reordenar una campaña que atraviesa su momento más delicado.











