Un mensaje que advertía sobre un supuesto tiroteo en el Colegio Primer Intendente Municipal (CPIM), ubicado en el barrio General Pablo Rojas, fue detectado ayer y motivó la intervención de agentes policiales y unidades especializadas. Tras la verificación del predio, no se hallaron elementos que representen riesgo.
El hecho, que es investigado por el Ministerio Público, se enmarca en una serie de episodios similares registrados en los últimos días en distintas instituciones educativas del país, donde mensajes anónimos advierten sobre ataques que luego no se concretan.
De acuerdo con reportes de autoridades educativas y policiales, los casos presentan características coincidentes con textos breves de amenazas directas, que aparecen en paredes de sanitarios o circulan a través de redes sociales y servicios de mensajería.
La reiteración de estos mensajes apunta a una tendencia vinculada a contenidos virales, donde la difusión de un caso genera la aparición de otros con formatos similares. Este comportamiento, asociado al efecto de imitación, es una de las principales líneas de análisis en curso.
Desde el Ministerio de Educación y Ciencias y la Policía Nacional indicaron que, pese a que en la mayoría de las intervenciones no se detectaron amenazas reales, cada situación es abordada con protocolos de seguridad y verificación en terreno.
En solo dos semanas, ya son cerca de 20 instituciones, públicas y privadas, de todo el país que reportan estas amenazas, que finalmente serían producto de retos de redes sociales.











