PRESIDENTE FRANCO. Una fuerte explosión registrada en la noche del miércoles en la cantera Roca Negra, ubicada en el barrio Santa Inés, generó alarma y una inmediata movilización vecinal. La detonación, realizada bajo supervisión de la DIGEMABEL, provocó un temblor que se sintió a varios kilómetros a la redonda, dejando como saldo reportes de daños estructurales en viviendas cercanas.
El estallido forma parte de un plan de cuatro detonaciones solicitadas por la empresa para proceder al cierre definitivo de la cantera. Esta fue la primera de la serie programada, pero la magnitud de la carga de dinamita utilizada superó las expectativas de los pobladores, quienes denunciaron haber sentido una onda expansiva similar a un sismo.
Minutos después de la explosión, numerosos vecinos se autoconvocaron para manifestar su preocupación. Los residentes de las inmediaciones reportaron roturas de paredes y fisuras en sus viviendas, atribuidas directamente a la vibración del suelo. La indignación creció ante el temor de que las tres detonaciones restantes puedan comprometer seriamente la seguridad de las edificaciones del barrio.
Se espera que las autoridades municipales y los técnicos de la Dirección de Material Bélico (DIGEMABEL) realicen un peritaje para evaluar si el procedimiento cumplió con los protocolos de seguridad o si la carga utilizada fue excesiva para una zona con asentamientos residenciales próximos. La comunidad permanece en alerta ante el anuncio de las próximas explosiones pendientes para el cierre del sitio.











