El candidato a intendente del partido “Yo Creo”, Dani Pereira Mujica, y la aspirante a la concejalía, Griselda Figuerero, hicieron proselitismo en el predio de la capilla Santa María en el barrio San Ana de Ciudad del Este. Esto fue indignante para los feligreses, quienes ahora piden un pronunciamiento del Obispo de Ciudad del Este, Monseñor Pedro Collar. La Iglesia Católica en forma permanente fustiga a los políticos corruptos, y ahora resulta que ellos vienen a hacer política en un templo católico.
Pereira Mujica, es cuestionado intendente, y señalado como el “cerebro” de los esquemas de corrupción, fue a pedir votos en el predio de la capilla Santa María en el barrio San Ana de Ciudad del Este.
El mismo es candidato a intendente por el partido Yo Creo, Clan Prieto. Estuvo acompañado de Griselda Figueredo, aspirante a la concejalía. La citada es esposa de Hugo Benítez, exintendente, y señalado como el “secre” recaudador de Miguel Prieto Vallejos, exintendente destituido por corrupto.
Benítez fue denunciado por retirar maletas de dinero, fruto de coimas por obras sobrevaloradas financiadas con dinero del pueblo.
Pereira Mujica y Griselda estuvieron dentro del templo católico, pero después pasaron a una de las dependencias donde se enseña el catecismo.
La reunión fue con los miembros de la comisión del lugar. No pudimos saber si el cura párroco estuvo o no.
El propio candidato a intendente confirma en las redes sociales la reunión en el predio católico en compañía de Griselda.
Aunque tratan de darle un enfoque de reunión para coordinar trabajos futuros. Hay que recordar que él ya no es intendente, es candidato a intendente quien está pidiendo votos, al igual que Griselda.
Hubo mucho cuestionamiento y los católicos piden un pronunciamiento del Obispo, Monseñor Pedro Collar, indicando que esto ya es un abuso de parte de los políticos de Yo Creo, nucleación política que está claramente en contra de las familias cristianas, y que siempre expresaron su rechazo a los católicos abiertamente.
Pero no es una cuestión solo religiosa. Hay una cuestión legal, que ya va en el ámbito de la fiscalía electoral, que lamentablemente hasta el momento no actúa.

LAS NORMAS LEGALES
El proselitismo partidario dentro de los templos católicos está estrictamente limitado por la ley en Paraguay:
Separación de Iglesia y Estado: La Constitución Nacional de 1992 garantiza la libertad religiosa y establece que el Estado y las confesiones operan con autonomía. El país es aconfesional y ninguna religión tiene carácter oficial.
Leyes electorales: El Código Electoral Paraguayo prohíbe taxativamente la propaganda y la actividad político-partidaria en edificios públicos y de uso público. Esto inhabilita el uso de los templos como sedes para mítines, discursos o campañas políticas electorales.











