La agente fiscal Liliana Denice Duarte, titular de la Unidad Especializada en la Lucha contra la Violencia Familiar n.º 1 de Ciudad del Este, formuló imputación por presunta violencia familiar contra un ciudadano brasileño de 31 años. El procesado, quien hostigaba sistemáticamente a su expareja, una ciudadana paraguaya de 28 años, quedó a disposición del Juzgado Penal de Garantías de turno.
Según la investigación, el último episodio ocurrió el 27 de junio, alrededor de las 21:00 horas, en el barrio Don Bosco. El imputado violó una orden de alejamiento vigente y llegó al domicilio de la víctima a bordo de un automóvil Volkswagen gris.
Tras descender del vehículo, golpeó la pared de la habitación de la afectada y, a los gritos, la amenazó con no dejarla en paz ni permitir que nadie se le acercara. Horas más tarde, regresó al sitio para burlarse de ella, afirmando entre risas que lo habían liberado nuevamente en la comisaría y que haría lo que quisiera.
El acoso continuó en la tarde siguiente, cuando la afectada salía de su trabajo en el kilómetro 11,5, lado Monday. El agresor la esperaba a una cuadra en su automóvil, la siguió hasta su residencia y permaneció allí para vigilarla mientras tocaba la bocina de forma insistente, además profería amenazas, lo que alertó a los vecinos, quienes llamaron a la Policía. El hombre, quien registra denuncias anteriores, llegó a filmar a la mujer y le envió los videos para demostrarle que la estaba persiguiendo.
Al prestar declaración testifical, la víctima relató que las amenazas y persecuciones son constantes debido a que el imputado no acepta el fin de la relación. Tras el hecho, la denunciante recibió contención de una profesional del Centro de Atención a Víctimas del Ministerio Público.











