El exgobernador de Central, Hugo Javier, ya está preso para cumplir una condena de 10 años de cárcel. Fue por robo en pandemia. Mientras otro que robó en pandemia, Miguel Prieto Vallejos, exintendente de Ciudad del Este, destituido por corrupto, sigue en libertad y robando. Al final, ¿quién es el perseguido político? ¿Quién es el que tiene protección de la Justicia y el Ministerio Público?
El exgobernador de Central, Hugo Javier González, colorado cartista, se presentó en la mañana de este martes 4 en el Departamento Judicial de la Policía para cumplir una condena de 10 años por desvío de fondos que debían ser destinados a la reactivación económica tras la pandemia, informan medios capitalinos.
Mientras Miguel Prieto Vallejos, exintendente de CDE, con varios procesos por robo en pandemia, sigue chicaneando, dilatando, litigando con mala fe, en libertad y robando. Pero él se presenta como un perseguido político. En realidad, es un protegido político de ministros de la Corte y del propio fiscal General del Estado, Emiliano Rolón.

Miguel Prieto
El político y conocido referente de la radio y la televisión deberá cumplir una condena de 10 años de prisión por lesión de confianza y producción de documentos no auténticos. El juez de Ejecución Carlos Mendoza dispuso en la víspera su captura para el cumplimiento de dicha pena.
La Justicia lo encontró culpable del desvío de G. 5.105 millones de fondos Covid-19, que debían ser destinados a la reactivación económica tras la pandemia.
El considerado intendente más corrupto del país, ahora ya exintendente, sigue en libertad y tiene un total de 53 denuncias por hechos de corrupción, de los cuales al menos 8 son por robo de pandemia; se estima que todos juntos por hechos punibles durante la pandemia suman unos 15.000 millones de guaraníes. Si se tienen en cuenta todas las denuncias de corrupción, la cifra hay que publicarla varias veces.
Entre los opositores, el único que no abre la boca contra el Ministerio Público y la administración de Justicia es Miguel Prieto; esto deja en claro que el mismo es un protegido y no un perseguido.
El propio Prieto en vivo en un programa de televisión reconoció que habla a escondidas con fiscales y jueces que tienen sus procesos.
Dice que el vicepresidente Pedro Alliana manipula la Justicia para perseguirlo. El fiscal, quien le acusa de los hechos de corrupción, es Silvio Coberta, el mismo que consiguió la condena del exgobernador cartista, Hugo Javier; y del exsenador cartista, Erico Galeano.
Saquen sus conclusiones.











