Una presunta estructura de estafa piramidal denominada YIDA habría movilizado alrededor de USD 3 millones y afectado a cientos de personas que ingresaron al sistema con la expectativa de obtener elevados rendimientos económicos mediante una supuesta inversión. El esquema habría funcionado bajo un modelo de captación de nuevos participantes, quienes realizaban aportes de dinero con la promesa de recibir ganancias periódicas y aumentar sus ingresos a través de la incorporación de más personas a la red.
Según los datos difundidos sobre la investigación, la estructura logró reunir a una importante cantidad de inversores y mover millonarios montos de dinero antes de quedar bajo sospecha por su presunto funcionamiento como un sistema piramidal.
Los participantes habrían sido atraídos mediante redes sociales, grupos de comunicación y reuniones donde se promocionaban supuestos beneficios económicos, con testimonios de personas que mostraban resultados positivos como una forma de generar confianza entre nuevos integrantes.
El atractivo principal del sistema habría sido la posibilidad de obtener ganancias superiores a las habituales en el mercado, una característica frecuente en los esquemas piramidales, donde los primeros integrantes pueden recibir pagos mientras existe un flujo constante de nuevos aportantes.
Sin embargo, cuando el ingreso de nuevos participantes disminuye, estos modelos suelen volverse insostenibles, dejando a gran parte de los integrantes con dificultades para recuperar el dinero entregado.
El caso YIDA se suma a otros esquemas similares que dejaron a miles de afectados en Paraguay, como D9 y CSTL, donde personas ingresaron tras promesas de rentabilidad y terminaron denunciando pérdidas económicas millonarias. En el caso D9, por ejemplo, se reportaron miles de afectados en Alto Paraná y decenas de miles a nivel nacional.
Las autoridades deberán determinar ahora la cantidad exacta de personas afectadas, el origen y destino de los fondos captados, además de identificar a los responsables de la estructura y establecer si existió un esquema fraudulento de captación de dinero.
La Comisión Nacional de Valores ya advirtió anteriormente sobre sistemas que se presentan como negocios de inversión o marketing multinivel, pero que pueden operar bajo modelos piramidales insostenibles y generar perjuicios económicos a la mayoría de sus participantes.











