La designación de Miguel Báez como nuevo presidente de la ANDE encendió las alarmas en el Sindicato de Trabajadores de la ANDE (SITRANDE), que interpreta el relevo de Félix Sosa como una consecuencia directa de la derogación de decretos vinculados a la venta de energía a industrias electrointensivas.
El secretario general de SITRANDE, Adolfo Villalba, sostuvo que el cambio no fue casual y lo vinculó con la decisión del Gobierno de dejar sin efecto los cuatro decretos que habían generado cuestionamientos por beneficios otorgados a proyectos como ATOME. «No se derogan decretos así nomás sin consecuencias, y ahora ya vino la consecuencia», afirmó.
Villalba manifestó, además, que el sindicato observa con preocupación la llegada de Báez al cargo, ya que considera que podría recibir instrucciones para buscar nuevas vías que permitan reactivar los acuerdos que quedaron sin efecto.
En ese marco, trabajadores del sector señalaron que no pasaron 24 horas desde la salida de Sosa cuando el Gobierno solicitó un informe sobre la energía disponible para ATOME y otras empresas. Para el sindicato, esto confirmaría que el relevo responde a un plan para destinar energía a bajo costo a empresas allegadas al presidente Santiago Peña, en desmedro de los intereses del organismo y de la ciudadanía.
Exigen respetar el pliego tarifario.
Villalba pidió también que se respeten los informes técnicos y el pliego tarifario de la ANDE. «Queremos que se respeten los pliegos tarifarios, los informes técnicos, porque no se puede salir de eso», expresó. Y agregó: «La ANDE no puede salir de su precio técnico porque va a quebrar o no va a poder cumplir con sus clientes».











