El cuestionado gobernador de Alto Paraná, César Landy Torres, estuvo inaugurando empedrados en Minga Guazú y pidiendo votos para su candidato a intendente, César Paredes. Son obras pagadas con dinero del pueblo, pero usan para hacer proselitismo. Esto es totalmente ilegal y muestra el nivel de corrupción en el gobierno regional. Ante la sugestiva inacción de la fiscalía, el soberano pueblo debe sancionar estos abusos de políticos corruptos.
El clientelismo político es una práctica propia de los políticos y autoridades corruptas en tiempos electorales, y el gobernador Landy Torres no es ninguna excepción. Inclusive se puede decir que está entre los peores, ya que hace un discurso de honestidad, pero en la práctica es todo lo contrario.
Landy Torres se fue a inaugurar varios empedrados en Minga Guazú, y claro estuvo el concejal departamental de dicho municipio, César Paredes, quien es el candidato a intendente por la ANR, de la mano del gobernador.
No hay duda de que usar los recursos estatales para hacer proselitismo es una práctica lamentable, y que sigue pasando porque hay impunidad para los corruptos.
OBRAS SON VOTOS

El gobernador y su candidato a intendente. Dinero del pueblo para proselitismo.
No hay dudas de que tanto el cuestionado gobernador como su candidato a intendente saben que la habilitación de obras públicas, financiadas con el dinero del pueblo, sirve para conseguir algunos votos.
La administración de Landy Torres invirtió fuerte en los municipios cabeceras donde sabe que tiene chance de ganar, y Minga Guazú es uno de ellos, mientras por orden de su “patrón” también está apostando fuerte en Hernandarias.
No hay duda de que Landy Torres seguirá utilizando los recursos del Estado, es decir, del pueblo, para hacer proselitismo.
Esto muestra el elevado nivel de corrupción de su administración.











