No hay duda de que toda la población de Santa Rita, municipio ubicado al Sur del Alto Paraná, esta pagando un precio muy alto por la escandalosa corrupción en la institución municipal que hace años viene siendo manejado por el Clan Torres. Este el caso de la avenida De los Inmigrantes, que sigue sin ser terminados, pese a que le dieron prorrogas absurdas con el objetivo de taparse el negociado de G. 2.400 millones. El principal responsable de esta situación es Edgar Torres, quien dejo el cargo para buscar el rekutu. El mismo había asumido el cargo en reemplazó de su hermano César Landy Torres, quien es el cuestionado gobernador del décimo departamento.
Lo que debía ser una de las principales cartas de presentación estética para la ciudad se ha convertido en una pesadilla económica y urbana. El proyecto de hermoseamiento de la avenida De los Inmigrantes, adjudicado por una millonaria suma, se encuentra actualmente en un estado de parálisis e incertidumbre, sobrepasando todos los plazos legales de entrega y desatando la indignación de la comunidad.
La obra fue adjudicada a la empresa de fachada y de negociados, Bramante S.A. por un monto de G. 2.400 millones bajo la gestión del entonces intendente Edgar Torres, quien recientemente presentó su renuncia al cargo con el objetivo de postularse a la reelección.
Edgar es el hermano del cuestionado gobernador, César Landy Torres.
PLAZOS VENCIDOS Y PRÓRROGA PRIVILEGIADA
Según los documentos oficiales del contrato, 02/2025, los trabajos de readecuación y embellecimiento debieron concluir definitivamente en diciembre del año pasado. Al no cumplir con la fecha estipulada, la firma contratista solicitó una adenda contractual, logrando que se le otorgara una prórroga de 53 días.
Sin embargo, ese nuevo plazo también ya feneció y las maquinarias siguen paradas o avanzando a paso de tortuga. Hoy, la avenida luce como una eterna zona de obras abandonada, desprolija y lejos de la promesa inicial.
COMERCIANTES CON PERDIDAS
Los más afectados por esta situación son los frentistas y comerciantes de la zona. Al tratarse de una de las arterias más dinámicas de Santa Rita, el polvo constante, los accesos bloqueados y el caos vehicular han ahuyentado a la clientela.
«Las pérdidas ya son millonarias. Dependemos del movimiento diario y con la avenida destrozada la gente prefiere no venir. Ya no sabemos cómo pagar los alquileres ni los salarios de los empleados», lamentó uno de los comerciantes afectados del sector.
UN MUNICIPIO SIN RESPUESTAS

El descontento social se profundiza ante el silencio administrativo de la Municipalidad de Santa Rita. Tras la salida de Edgar Torres para enfocarse en su campaña política, las actuales autoridades municipales, encabezadas por la intendente interina, Diano Riveros, se han llamado al silencio, evitando dar explicaciones sobre por qué no se ejecutan las pólizas de fiel cumplimiento o qué medidas se tomarán ante los reiterados incumplimientos de la empresa Bramante S.A.
Mientras tanto, los ciudadanos de Santa Rita exigen que la Contraloría o las autoridades interinas intervengan de inmediato. La paciencia de la ciudadanía se ha agotado, y lo que se planificó como el progreso de la comunidad, hoy se traduce en pérdidas millonarias y abandono.
EL CONTRATO DE LA CORRUPCION
El contrato 02/25 es para «Remodelación, unificación de veredas, ciclovía y hermoseamiento de la Avenida de los Inmigrantes»; fue adjudicado a la firma de fachada, Bramante S.A., donde aparecen como dueños Juan Carlos Benítez Fernández, quien fue funcionario de la Gobernación del décimo departamento, y Cristóbal González Ruiz.
Precisamente estos dos últimos mencionados, ambos, firman el contrato 02/2025, junto a Edgar Torres.
El monto es de G. 2.400 millones, y la adjudicación se hizo en medio de denuncias de manipulación y de direccionamiento del proceso, responsabilizando de estos a Edgar Torres, quien dejó el cargo para intentar volver a ser intendente.
Los negociados con obras públicas son la constante, y lo vienen siendo hace años en la comuna de San Rita, que ya se inició en la gestión de Landy Torres, quien sigue con el mismo esquema en la Gobernación de Alto Paraná, y esto lo demuestran los documentos.
EL CLAN DE LA CORRUPCION

Edgar Torres y Landy Torres
El Clan Torres, a su paso por la administración municipal de Santa Rita, está dejando una serie de denuncias por hechos de corrupción que están a la vista de todos.
Landy Torres dejó la comuna a su hermano Edgar Torres. Landy todos los días suma denuncias de irregularidades, muchas de ellas tipificadas como dolo, en su gestión en el gobierno regional.
Su hermano Edgar Torres no quedó atrás en la municipalidad de San Rita.
El hermoseamiento de la avenida De los Inmigrantes es una de las herencias de corrupción que dejó Torres, quien dejó el cargo para buscar el rekutu en el cargo por la ANR.











