El Parque Nacional de Foz de Yguazú (Brasil) superó por primera vez el millón de visitantes en el primer semestre de 2026, logrando una ventaja de casi 309.000 turistas frente al Parque Nacional Yguazú (Argentina), que se mantiene estancado respecto al año anterior. La diferencia se da en un contexto donde el acceso para los extranjeros en el lado argentino cuesta más del doble en comparación con la tarifa brasileña.
El lado brasileño de las Cataratas del Iguazú alcanzó un hito histórico al registrar 1.001.098 turistas hasta el 14 de junio de 2026, lo que representa un crecimiento del 13,84% interanual. Por el contrario, la sección argentina de la misma maravilla natural reflejó un panorama de estancamiento con 692.238 visitas, una cifra casi idéntica a la de 2025 (apenas mil personas menos) y que se traduce en un 31% menos de afluencia que la reportada por su contraparte regional.
La disparidad económica en las tarifas de ingreso surge como uno de los factores más visibles del fenómeno. Mientras que la entrada general para extranjeros en Brasil se sitúa en R$ 131 (y R$ 118 para miembros del Mercosur), el acceso al parque argentino para visitantes internacionales se eleva a 60.000 pesos argentinos (aproximadamente R$ 280), duplicando el costo del boleto brasileño. Para el turismo local, Argentina fijó el pase en 25.000 pesos (unos R$ 117), mientras que Brasil cobra R$ 118 a sus connacionales.
Especialistas del sector atribuyen esta marcada centralización del flujo turístico en Foz do Iguaçu a variables que van más allá del precio, tales como la coyuntura del tipo de cambio, la inflación en Argentina, una mayor conectividad aérea en el lado brasileño e inversiones sostenidas en infraestructura y promoción global. De acuerdo con las estadísticas de nacionalidades, el parque brasileño consolida su perfil internacional al albergar visitantes de más de 180 países, liderados por brasileños, seguidos de argentinos, paraguayos, estadounidenses y alemanes.











