Este lunes 22 de junio se cumplen 60 años de la firma del Acta de Yguazú, declaración conjunta suscripta en 1966 por los cancilleres de Paraguay, Raúl Sapena Pastor, y de Brasil, Juracy de Magalhães, considerada el punto de partida para el nacimiento de ITAIPU y el desarrollo del aprovechamiento hidroeléctrico compartido del río Paraná.
El acuerdo fue firmado en la ciudad de Foz de Yguazú tras una serie de encuentros bilaterales orientados a fortalecer las relaciones entre ambos países y superar las diferencias limítrofes existentes en aquel momento. El documento expresó la voluntad de cooperación entre ambas naciones y estableció el compromiso de estudiar y evaluar las posibilidades económicas de los recursos hidráulicos compartidos en la zona del Salto del Guairá o Salto Grande de las Siete Caídas.
La declaración abrió el camino para la posterior firma del Tratado de ITAIPU en 1973 y la creación de la Entidad Binacional en 1974, encargada de ejecutar la construcción de la central hidroeléctrica. Seis décadas después, el Acta de Yguazú sigue siendo considerada la piedra angular de uno de los proyectos energéticos más emblemáticos de Paraguay y Brasil.











