Mientras el exintendente, Miguel Prieto Vallejos, destituido por corrupto, busca apurar la declinación de la candidatura de Laura Folle a la intendencia de Ciudad del Este, a favor del partido Yo Creo. Prieto quiere que el grupo conocido como “condón azul” cumpla con lo que acordaron para mantenerles sus zoquetes. Pero comenzaron las fugas, y muchos temen ser expulsados del PLRA, y con esto debilitan el apoyo al aspirante a intendente por el Clan Prieto, Dani Pereira Mujica.
La posibilidad de retener algunas bancas para el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) en la próxima Junta Municipal terminó por dinamitar los acuerdos que existían entre los liberales alineados a Miguel Prieto, ubicados en la lista de Laura Folle, y abrió una nueva grieta dentro del equipo de concejales que acompaña la candidatura de Daniel Pereira Mujica.
La crisis no se limita al liberalismo. En Cruzada Nacional también estalló una disputa interna luego de que el movimiento «Mbarete», encabezado por Raúl Rodríguez, se quedara con el control de la lista de concejales, desplazando así a dirigentes identificados con Payo Cubas.
Entre los perjudicados aparece Stilber Valdés, quien renunció a su candidatura y abandonó la formación luego de quedar relegado al último lugar de la nómina por la pobre performance electoral el pasado 7 de junio. El quiebre deja en un limbo el juego de alianzas de cara a los comicios de octubre.
El joven dirigente Cristian Galeano terminó como el liberal mejor posicionado en la lista de concejales tras las primarias. Hasta antes de la interna respondía al sector liberal aliado a Mujica, pero los cerca de 2.000 votos obtenidos lo llevaron a recalcular su estrategia.
La cosecha electoral de Galeano tuvo detrás un actor clave: Richard López. El dirigente liberal decidió afiliarse a Yo Creo para evitar una interna dentro del PLRA y demostrar lealtad a Miguel Prieto, por lo que lanzó su candidatura a concejal por la lista naranja. Sin embargo, López operó como jefe de campaña de Galeano durante todo el proceso interno.
El respaldo tenía una contraprestación. El acuerdo contemplaba que, una vez superadas las internas, los candidatos liberales renunciarían a sus postulaciones para ceder espacio a López, garantizarle una banca y fortalecer la campaña de Pereira Mujica.
La ruptura de ese entendimiento abrió una profunda división dentro del bloque liberal. Los dirigentes involucrados siguen bajo amenaza del presidente del PLRA, Alcides Riveros, quien advirtió que expulsaría a sus correligionarios si deciden declinar sus postulaciones para respaldar al Clan Prieto o al partido Yo Creo.










