Todo indica que el gobernador de Alto Paraná, César Landy Torres, está siguiendo un guion que alguien le escribe. Dijo que no va a buscar la unidad de los colorados y no quiere al grupo político de Zacarías. Asegura que asuma la responsabilidad de una derrota en las municipales por no buscar la unidad de la ANR. Su entorno político ya lanzó la precandidatura de la narcodiputada Liz Acosta para gobernadora. Y el mismo comenzó a tejer la idea de ser vicepresidente, que para muchos republicanos ya es un delirio. Pero estamos en Paraguay.
En declaraciones a medios radiales de la zona, el cuestionado gobernador restó protagonismo a los dirigentes de base, y él se autoatribuyó como responsable por la aplastante victoria de Honor Colorado en todo el Alto Paraná. Pero no dijo que en varios municipios había precandidato único.
Mostrando la soberbia política de siempre, y de tener un respaldo político desde la sombra, muy poderoso, en Honor Colorado, Landy Torres dijo que su movimiento asume el riesgo de una derrota en las municipales de octubre sin los Zacarias, pero se mantendrán en su discurso de tomar distancia de ese equipo político interno de la ANR.
Pese a que la mayor parte de los candidatos, y el número 1 a concejales, es de ese grupo político.
El gobernador dijo: «Vamos a salir a conquistar al 70% de los colorados que no votaron», cerrando las puertas a cualquier negociación política con el «Clan ZI».
Asegura que va a capitalizar el respaldo ciudadano en el departamento, reivindicando mayor presencia del Estado en Alto Paraná.
Confirmó que recibió el llamado y el respaldo del presidente y vicepresidente de la República y el presidente del partido, pero negó que le hayan hablado de la candidatura a la vicepresidencia para el 2028.











