Norma Espinola Roa, la “patrona del contrabando”, consiguió solo 188 votos en las internas liberales en la ciudad de Presidente Franco. La misma pretendía ser candidata a concejal por el PLRA, y se postuló por el grupo político de la concejal departamental, Julia Ferreira, quien perdió la puja por la intendencia ante la diputada libero-cartista, Roya Torres. Los liberales le dijeron no a Norma por sus vínculos con el contrabando.
En los registros del sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP), Norma Espinola consiguió solo 188 votos, y con esto no entra en ninguno de los 12 lugares de la lista de aspirantes a la Junta Municipal por el PLRA en Franco. Los liberales de entrada ya le dijeron no a la misma.
Norma Espinola Roa, más conocida como la “patrona del contrabando”, comenzó mal su campaña ocultando el origen de la plata que está usando en su campaña proselitista. Ante esta situación se podría presumir que está usando dinero sucio del contrabando.
Espínola Roa integra, junto a su esposo Alberto «Beto-í», la denominada «pareja imperial» del contrabando. Según denuncias, ambos lideran esquemas de ingreso y salida ilegal de mercaderías a través del río Paraná, operando principalmente en la zona de la balsa (Tres Fronteras) y un puerto privado en Puerto Península.
La falta de rendición de cuentas ante la Justicia Electoral alimentó la sospecha de que la «plata dulce» proveniente del contrabando impune estaría siendo inyectada directamente en la arena política local, y esto al parecer no le gustó a los liberales, quienes le bajaron el pulgar. El objetivo era obtener fueros y protección política para blindar sus actividades ilícitas en la frontera con Argentina.
La candidatura de la «Patrona» no es un hecho aislado, sino que forma parte del equipo político de la actual concejal departamental Julia Ferreira. Ferreira, quien aspira a la intendencia de Presidente Franco por el PLRA, es señalada como el principal vínculo de protección para el esquema de los Espínola-Roa.
A pesar de su afiliación liberal, se menciona que Ferreira actúa en consonancia con los intereses del gobernador de Alto Paraná, el cartista César «Landy» Torres, consolidando un bloque de poder que cruza líneas partidarias para asegurar el control de la zona portuaria y el flujo comercial irregular.










