La embarcación que naufragó entre la isla Acaray y el Puente de la Amistad llevaba más de 1,1 toneladas de marihuana, tras ser perseguida por la lancha de la Policía Federal del Brasil. La droga cayó al río Paraná; un fardo con 28 kilos de la droga fue recuperado por los militares argentinos en la zona de Tres Fronteras, donde se registró un tiroteo. La droga salió de un puerto clandestino que opera en la zona baja del barrio San Rafael a la vista de todos. Incluyendo la Policía Nacional.
Durante el monitoreo de las aguas del río Paraná, la policía identificó una embarcación motorizada procedente de Paraguay que se aproximaba a la orilla brasileña.
Los equipos policiales iniciaron una operación de interceptación fluvial.
Al percatarse de la presencia policial, el conductor de la embarcación intentó regresar hacia la orilla paraguaya. Sin embargo, durante la huida, la embarcación fue arrastrada por la corriente y chocó contra rocas cerca de la isla Acaray, próxima al Puente de la Amistad, volcando y esparciendo varios fardos de marihuana en las aguas del río Paraná.
El piloto logró escapar hacia el bosque de la isla y no fue localizado.
Equipos policiales permanecieron en la zona realizando búsquedas y recuperando decenas de fardos de droga que se habían alejado a la deriva, a pesar de las dificultades que imponía la escasa visibilidad nocturna.
Ante la posibilidad de que parte de la carga fuera arrastrada por la corriente, se notificó a la Prefectura Naval Argentina para que colaborara en la vigilancia de la zona.
Alrededor de las 22:40, las autoridades argentinas informaron de la ubicación de un fardo de marihuana flotando en la región de la Triple Frontera, el cual fue recogido y enviado a las autoridades de ese país.
En la mañana del miércoles, se realizaron nuevas búsquedas a lo largo de la ribera del río, pero no se encontraron más drogas.
La embarcación usada por los traficantes fue hallada varada y se intentó trasladarla a la base de la Policía Federal. Sin embargo, debido a los daños sufridos en el casco durante la colisión con las rocas, el buque sufrió una importante infiltración de agua y finalmente se hundió durante la travesía.










