El negocio de la tirzepatida hizo pulular farmacias “mau” en la zona comercial de Ciudad del Este. Casi la totalidad de las mismas no se ajustan a las normas legales de la República del Paraguay. No tienen un geniolito, pero sí abundante stock de “adelgazantes milagrosos”, en forma irregular. Y otros productos prohibidos como las “pastillas del ejercicio”. Quienes atienden en estas farmacias ilegales son brasileños; no son farmacéuticos o bioquímicos. Esto sucede ante el descontrol sugestivo de la DINAVISA. Hay que recordar que es un negocio que ya mueve 400 millones de dólares y que ya comienza a ser manejado por grupos terroristas.

Tres farmacias, en fila, solo para vender tirzepatida
Un esquema de farmacias irregulares, más conocidas como «mau», se instaló con fuerza en la zona comercial y alrededores de Ciudad del Este. Lejos de cumplir con su rol social de proveer medicamentos básicos para la población, estos locales operan exclusivamente como fachadas para la comercialización de tirzepatida (el cotizado «adelgazante milagroso»), anabolizantes y otros fármacos prohibidos como las pastillas Slupp (conocidas como las «pastillas del ejercicio»).
El fenómeno crece ante la aparente inacción y el descontrol de la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa), generando una grave preocupación en el sector formal y de la salud.
SIN PARACETAMOL, PERO CON STOCK DE «MILAGROS»

Solo tirzepatida, nada de geniol.
Una constante recorre a estos comercios clandestinos: si un ciudadano ingresa buscando un antihipertensivo, un antibiótico o un simple analgésico básico, la respuesta es negativa.
Ni geniol tienen, cuando que deberían tener los fármacos básicos como ser analgésicos, antipiréticos, antigripales o antivirales, por dar ejemplos. Deben tener estos productos de la salud para que puedan estar funcionando como farmacia y eso dice la ley.
No los tienen. Su «modelo de negocios» se reduce estrictamente a productos de alta demanda estética y de contrabando.
La estrella del mercado negro actual es la tirzepatida, un fármaco originalmente diseñado para la diabetes que se convirtió en el fetiche global para la pérdida de peso rápida.
A esto se le suma una oferta desregulada de esteroides anabólicos y estimulantes de dudosa procedencia.
VIOLACIÓN SISTEMÁTICA DEL MARCO LEGAL

Farmacia en Jebai Center, sin acceso directo.
Estas farmacias «mau» operan al margen de toda la legislación vigente en la República del Paraguay. Fuentes del sector confirman que estos locales violan de manera sistemática:
- La Ley 836/80 (Código Sanitario): Al poner en riesgo la salud pública comercializando sustancias sin el debido control profesional.
- La Ley 1119/97 (De Productos para la Salud): Que regula la importación, distribución y venta de medicamentos de calidad certificada.
- El Decreto 8342/95: Que establece de forma taxativa los requisitos obligatorios para la apertura de cualquier establecimiento farmacéutico.
Fachadas en garajes
y pasillos de galerías
Las irregularidades no son solo documentales, sino también de infraestructura. La normativa paraguaya exige que toda farmacia cuente con un acceso directo a la vía pública para garantizar la atención y la seguridad. Sin embargo, en Ciudad del Este, muchas de estas boticas clandestinas operan ocultas en el interior de galerías comerciales o han sido improvisadas en garajes residenciales.
La gran mayoría de estos locales carece de planos aprobados por el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS), lo que implica que no cuentan con las condiciones de climatización indispensables para asegurar que los fármacos —muchos de los cuales requieren estricta cadena de frío— no se alteren o se vuelvan tóxicos.
El dato: El auge de este circuito ilegal se ve alimentado por la alta demanda de compradores locales y una fuerte afluencia de turistas fronterizos que buscan evadir los estrictos controles médicos de sus países de origen.
DESCONTROL DE DINAVISA
Mientras este mercado paralelo florece a la vista de todos, las críticas apuntan directamente a la falta de fiscalización por parte de Dinavisa. La ausencia de intervenciones firmes y clausuras definitivas permite que estos locales se multipliquen con total impunidad, dejando desprotegida a la ciudadanía ante medicamentos cuya procedencia, almacenamiento y autenticidad son un absoluto misterio.
MARCO LEGAL:
El marco legal que regula las farmacias en Paraguay se compone principalmente de la Ley N.º 836/80 (Código Sanitario), pero es fundamental saber que este código sienta las bases generales, mientras que las reglas específicas de área, infraestructura y personal se rigen por la Ley N.º 1119/97 (De Productos para la Salud) y, muy especialmente, por el Decreto N.º 8342/95 (que reglamenta la apertura de establecimientos farmacéuticos).
QUIENES DEBEN CONTROLAR
La institución encargada de regular, inspeccionar y otorgar estas habilitaciones es la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (DINAVISA), dependiente del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPyBS).
A continuación, te detallo de forma organizada qué dice la legislación paraguaya sobre el funcionamiento y la habilitación de una farmacia:
REQUISITOS PARA LA HABILITACIÓN
Para que una farmacia pueda abrir sus puertas legalmente en Paraguay, debe pasar por un proceso de autorización previa ante DINAVISA. Los requisitos clave son:
Vigencia de la habilitación: La autorización otorgada para el funcionamiento de una farmacia externa (comercial) o interna (de un sanatorio) tiene una vigencia de 5 años renovables.
Aprobación de planos: Antes de la apertura, el Ministerio de Salud debe aprobar los planos del local.
Modificaciones o cierres: Se considera como la apertura de una «nueva farmacia» cualquier cambio en la firma o razón social, o si el establecimiento permanece clausurado por más de 90 días.
Ubicación y accesos: Si la farmacia se encuentra dentro de galerías comerciales o shoppings, debe tener un acceso directo para el público, sin necesidad de atravesar otros locales que no correspondan a la farmacia.











