El uso de la motocicleta como medio de transporte familiar expone diariamente a decenas de niños a un peligro mortal. En las calles de Ciudad del Este es moneda corriente ver hasta cuatro personas en un solo biciclo, circulando sin cascos, sin chapas y en flagrante violación a las leyes de tránsito. Los funcionarios de la Policía Municipal de Tránsito (PMT) están muy ocupados coimeando en la zona comercial para la «corona» y no tienen tiempo para realizar los controles.
La falta de control y la alarmante imprudencia vial se imponen cotidianamente en las calles y avenidas de Ciudad del Este.
Todos los días, el tránsito local se convierte en el escenario de una preocupante constante: conductores que utilizan la motocicleta como un transporte colectivo informal, exponiendo sus vidas y, de manera más grave, la de menores de edad ante la total pasividad de las autoridades.
La situación más crítica y común que se observa en las distintas arterias de la capital departamental es el traslado de tres y hasta cuatro personas sobre un mismo biciclo.
Entre los pasajeros es habitual ver a niños de corta edad, quienes viajan en medio de los adultos sin contar con la más mínima medida de seguridad que pueda amortiguar un impacto en caso de siniestro.

SIN CASCOS, SIN CHAPAS Y CON CUBIERTAS GASTADAS
Al exceso de pasajeros se le suma un combo de infracciones que incrementa el riesgo de tragedias de forma exponencial.
La gran mayoría de los infractores circula sin el casco protector reglamentario y en motocicletas que carecen de la chapa identificatoria, lo que dificulta su control o rastreo en caso de incidentes.
Asimismo, el estado mecánico de los vehículos representa un peligro latente.
Una gran cantidad de estos biciclos se desplaza con los neumáticos en pésimas condiciones, completamente desgastados o «lisos», lo que reduce drásticamente la adherencia al pavimento —especialmente en días de lluvia— y anula la capacidad de un frenado de emergencia adecuado.
Y nunca usan casco de seguridad. Otro ítem de seguridad que no tienen las motos chatarras son las luces reglamentarias y los retrovisores, de acuerdo a lo que se puede ver todos los días en las calles esteñas.
LO QUE DICE LA LEY
La Ley n.º 5016/14 Nacional de Tránsito y Seguridad Vial de la República del Paraguay prohíbe taxativamente de forma explícita el traslado de menores de 12 años en ciclomotores, motocicletas o triciclos motorizados.
A pesar de que la normativa busca proteger la integridad de los más vulnerables, la falta de concienciación ciudadana y la escasez de controles rigurosos en los puntos más conflictivos de Ciudad del Este hacen que la ley sea letra muerta en el día a día. Médicos del Hospital Regional locales insisten constantemente en que los accidentes en moto que involucran a niños dejan las secuelas más graves, muchas de ellas irreversibles, transformando lo que para muchos es una «solución económica de transporte» en una potencial tragedia familiar.











