Un audio filtrado que involucra al dirigente político Osvaldo Sánchez, precandidato a concejal por el equipo del gobernador, César Landy Torres, y al senador Javier Zacarías Irún volvió a golpear las internas y divide más a los colorados en Ciudad del Este. En el audio que habría sido filtrado por el equipo político de Landy Torres, supuestamente a la prensa de Asunción, se revelan conversaciones sobre supuestos compromisos incumplidos relacionados con dinero y un cargo dentro de la Binacional.
El material fue divulgado este lunes por un medio capitalino y rápidamente generó repercusiones en el ambiente político esteño. El audio literalmente entierra la carrera política de Osvaldo Sánchez Jara, quien se presentaba como honesto y ahora surge como un gran zoquertero.
El audio habría sido filtrado por el equipo del gobernador, Landy Torres, supuestamente con el propósito de “cagarle” a Magno Alvarez, aspirante colorado a la intendencia, y buscar que levante cabeza su precandidato a intendente Rigoberto Chamorro. Dirigentes de base republicana dicen que Landy Torres es conocido por estas jugadas sucias en Santa Rita, supuestamente.
En el audio, Sánchez reclama al legislador colorado por una supuesta deuda de US$ 7.000 y cuestiona la falta de cumplimiento de una promesa relacionada con un contrato para su hermano dentro de la binacional. Según la publicación, el dirigente asegura haber apoyado políticamente a la diputada Rocío Abed y menciona que su respaldo habría sido importante en una elección ajustada en Ciudad del Este.
La conversación también deja entrever internas dentro del sector zacariista, especialmente por el supuesto respaldo político que el senador estaría dando a otros candidatos para la concejalía municipal. Sánchez incluso habla de una “traición” y afirma que abandonó el equipo político debido al incumplimiento de acuerdos.
Tras la filtración, el propio dirigente confirmó la autenticidad del audio y sostuvo que el reclamo económico corresponde a cuestiones personales y profesionales, aunque reconoció que el pedido de un contrato para su hermano sí estaba ligado a compromisos políticos asumidos durante campañas electorales.
Por su parte, Zacarías Irún negó haber realizado gestiones indebidas dentro de Itaipú y rechazó cualquier tipo de “chantaje o extorsión”. El senador afirmó que la deuda mencionada ya fue saldada y aseguró que ni él ni su hermano, Justo Zacarías Irún, acceden a pedidos irregulares dentro de la entidad binacional.










