A poco menos de un mes de las internas municipales, Ciudad del Este ya se encuentra saturada de pasacalles, carteles y gigantografías de precandidatos de varios partidos que coparon avenidas, columnas de la ANDE, árboles y prácticamente cualquier estructura disponible para instalar propaganda política, violando el Código Electoral y que se volvió algo “normal” en cada campaña.

La situación genera cuestionamientos debido a que el Código Electoral Paraguayo prohíbe expresamente la colocación de propaganda en bienes públicos. Tanto las columnas de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) como las de Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco) forman parte de infraestructuras estatales, por lo que su utilización para fines proselitistas se encuentra restringida por la legislación vigente.
Pese a ello, en distintos puntos de la ciudad pueden observarse rostros de aspirantes políticos colgados sobre postes del tendido eléctrico, señalizaciones y otros espacios públicos utilizados sin control.
El fenómeno se volvió cada vez más visible en las últimas semanas, especialmente en las principales avenidas y accesos al microcentro, donde enormes carteles y pasacalles reciben a los extranjeros.
Además de la posible transgresión de las normas electorales, ciudadanos cuestionan la creciente contaminación visual que provoca la invasión propagandística. En varios sectores, las estructuras políticas incluso cubren árboles, cables y columnas de servicios públicos, generando una imagen desordenada de la ciudad.
La legislación paraguaya establece restricciones claras sobre la utilización de bienes públicos para propaganda electoral, incluyendo edificios estatales, señalizaciones e infraestructuras pertenecientes al Estado. Sin embargo, la práctica vuelve a repetirse en plena carrera política y, hasta el momento, sin consecuencias para los responsables.










