MINGA GUAZÚ. El fatal accidente aéreo ocurrido en la tarde de ayer sábado en el Asentamiento San Isidro (Km 26 Acaray), donde una avioneta Cessna 402, que transportaba valores para la empresa Prosegur, se precipitó a tierra y se incendió por completo, era pilotada por el General (S.R.) Fernando Noldín Romero (65), que falleció en el acto, mientras que los otros tres tripulantes resultaron gravemente heridos.
La aeronave, con matrícula ZP-BEE, cayó a unos 4.000 metros de la Ruta PY02, impactando cerca de una vivienda que afortunadamente estaba vacía en ese momento. Junto al fallecido viajaban la copiloto Dora Yerutí Núñez (25) y los escoltas Hiran Bogado y Fredy Recalde, quienes fueron rescatados con vida, pero presentan lesiones de gravedad. Los heridos se encuentran internados en el Hospital Tesãi y en el IPS de Ciudad del Este.
Tras el impacto, se activó un megaoperativo que incluyó a bomberos del Aeropuerto Guaraní y agentes de la Subcomisaría 52ª. El fiscal Alcides Giménez y expertos del Centro de Investigación y Prevención de Accidentes Aeronáuticos (CIPAA) iniciaron el peritaje en el sitio. El médico forense Ronald Cáceres confirmó que la causa de muerte del piloto fue un traumatismo de tórax, tras hallar su cuerpo a 15 metros de la cabina calcinada.
Bajo una fuerte custodia policial, se procedió a la recuperación de los valores que transportaba la empresa. Los intervinientes lograron extraer 15 bolsas cargadas con billetes (entre polietileno y lona), las cuales fueron trasladadas a la sede del Ministerio Público en Ciudad del Este. Las autoridades investigan ahora las causas técnicas que provocaron la caída de la aeronave en una zona que, de no ser por la pericia del piloto al evitar las viviendas, pudo haber terminado en una tragedia aún mayor.











