La construcción de la residencia se hace a todo vapor, y ya se pueden notar los detalles lujosos que va teniendo. La residencia de la concejal rastrera, Valeria Romero, está en un barrio de clase media baja, ubicada entre la Ruta 07 Py y la avenida Amado Benítez Gamarra. Sin duda, la pareja del exintendente Miguel Prieto Vallejos, destituido por corrupción, ya está mucho mejor y lo está demostrando. La misma inicialmente quería ser senadora, pero ahora va por el rekutu en la Junta Municipal.
Llamó la atención de los vecinos la rapidez con que se está edificando la residencia. Hay mucho personal y permanentemente llegan y salen lujosas camionetas allí. Todo este movimiento inusual llamó la atención, pero los mismos no tenían idea de que la obra es de la concejal rastrera, Valeria Romero.
Quien Valeria, es la pareja de Prieto, fue funcionaria municipal, es de nacionalidad argentina; junto a sus familiares están metidos en el sonado caso de la venta a la institución municipal de un colectivo chatarra que convirtieron en “clínica móvil”.

Desde que asumió como concejal, la misma es presidenta de la comisión de Hacienda y Presupuesto, y todos sus dictámenes los hace Dani Pereira Mujica, actual intendente, según dijeron desde la Intendencia Municipal.
La concejal argentina siempre tuvo aires de soberbia, al igual que Prieto, pero tuvo que tragarse culebras y aceptar que la concejal María Portillo, liberal, sea la intendenta interina. La misma quería ser a cualquier costo.
Pero sin duda, el hecho de ser una concejal rastrera del Clan Prieto o Yo Creo hace que la misma ya esté mucho mejor. Pues de una modesta casa en el Área 5 de Presidente Franco, pasó a un dúplex alquilado en el barrio San José, y dentro de poco ya está en lujosa residencia, en la zona conocida como La Victoria, y otros como Barrio Buena Vista.

La calle que pasa frente a la residencia en construcción no tiene nombre, pero para llegar allí se debe ingresar desde la Ruta 07 Py, frente a la sede del Instituto Antonio Provolo, por la calle Primavera, y seguir la misma hacia La Victoria.
La casa de dos plantas está en fase de terminación, y ya se pueden ver los detalles a todo lujo que tiene. El sueldo oficial de los concejales orilla los 20 millones de guaraníes. La rastrera tiene dos hijos.
La cuestionada concejal siempre atacó a los periodistas y la libertad de expresión; inclusive con G. 5 millones y una remesa quiso comprar el silencio de una cronista.
Tiene como “secre” a Máximo Ramón Sosa Fernández, conocido por ser violento. El mismo encabezó a una turba de violentos que atacaron a integrantes de la Contraloría Ciudadana de Ciudad del Este, quienes denunciaron corrupción a Valeria y a Prieto.











